Partiose luego Rreynoso con hasta treze honbres de a cauallo y treinta y cinco peones, y caminando a todo andar, llego al alojamiento donde los capitanes estauan que auian desarmado a Diego de Losada, y hallolos puestos en arma, porque segun paresze, tenia puestas centinelas en el camino, que les dieron auisso de como en su seguimiento venia Rreinoso y el rresto de la gente, los quales, aunque sintieron que heran sentidos de sus contrarios y que estauan puestos en arma, arremitieron temerariamente, por ser sus contrarios casi docientos honbres y ellos asta cinquenta.
Al arremeter la gente de los capitanes amotinados, derrocaron vn soldado llamado Labrador, que en las armas y el cauallo les parecio ser el capitan Rreinoso, porque a esta ora au no hera uien de dia, y ansi comenzaron a cantar uitoria los de Rreynoso, quen las uozes con que su capitan los animaua, conocieron no auello perdido. Rresistian con tan buenos animos y fuercas el ynpetu de sus contrarios que despues de auer herido en ellos y peleado buen rrato, los constriñeron a huir, porque la gente que entre hellos estaua del capitan Losada les ponia doblado miedo y les hacia que considerasen no tener las espaldas seguras.
Auyentados y desvaratados la gente de este motin, luego alli fueron presos los tres Capitanes o cauezas, que heran Guerrero y Copete y Montaluo. A los dos, Copete y Guerrero, luego yncontinente les cortaron las cauezas, y al Montaluo no, por yntercesion de Diego de Losada, y aun segun la venibolencia del capitan Rreynoso, si los dos tan de rrepente no fueran muertos tan uien fueran perdonados, como lo fueron todos los demas soldados y capitanes, que no se hizo mas castigo ni daño hen ellos de que en el conflito de la batalla rresciuieron, en el qual murieron mas de treinta españoles.
Fauorescio en este suceso mucho la fortuna a Pedro de Rreinoso, porque parece cosa ynfalible[576] que solos cinquenta honbres, y esos mal aderecados, fuesen parte para desuaratar tan de rrepente y en tan breue espacio a ducientos honbres que tanbien heran españoles como hellos y estauan puestos en arma y aduertidos de la llegada de sus contrarios. Podian estos amotinados capitanes y soldados, si les preguntaran como abian sido rronpidos[577] y desuaratados de tan poca gente, rresponder lo que Parturo rreza[578] de Persia respondio, siendo reprehendido de los suyos, pero estando en su propio rreyno, convidaua con la paz a Trajano, que le uenia a hazer guerra, diciendo a los que le notauan de couarde y pusilanime: si fuese la guerra de Ejercito al Ejercito no temerian los partos a los rromanos; mas peleamos con el Euperador Trajano, al qual dieron los dioses tan gran fortuna que sobrepuja toda nuestra potencia; y ciertamente dijo Parturo lo que por esperiencia en nuestros tiempos emos uisto que haciamos[579] en la guerra la buena fortuna y uentura del capitan que la mucha copia de gente, pues sin esta se a uisto en las Indias otras muchas veces Capitanes amotinados y no amotinados, desvaratar y arruinar con pocos conpañeros grandes conpañias de gentes de sus propias naciones y por uentura mejor aderecados y pertrechados de armas que hellos.
Mas como en estos casos la fortuna es tan mudable, pocas uezes tura en conpañia de los que vna uez fauoreze, si no es para ponellos en cunbre donde derriuandolos pueda dejallos tan frustados y deshechos de sus rriquezas y potencias que antes quieran el vmilde ouedescer que el souervio mandar; como lo hizo Diocleciano, enperador, que con poseer aquella suprema dignidad, entendiendo el engaño que en hella auia, y el fin que muchos de sus predescesores auian auido por mano de la fortuna, rrenuncio y dejo el ynperio en manos del Cesar que auia nonbrado y tomo vida priuada y sosegada, de la qual jamas se quiso desabrazar[580], aunque muchas vezes fue rrogado que boluiese al ynperio. E dicho esto, porque, aunque en este rrecuentro tuuo Rreynoso tanta ventura como se a uisto, no quiso pasar con sus fauores la fortuna adelante, mas dejandolo con la miel en la boca vino a derriuallo como luego se dirá.
CAPITULO SESTO
En el qual se escriue lo demas que le sucedio á Rreinoso con los soldados asta boluerse al Tocuyo, tierra de Venencuela.
Pascifica y sosegada ya la gente con el poco castigo y perdon general, no quedaron tan asentados como hera razon, lo qual fue causa de nueuos bullicios, porque como todauia pretendiese Pedro de Rreinoso pasar adelante con su jornada e vr a uer la tierra e serrania que por delante tenia, algunos hermanos, deudos y amigos de los muertos le ponian sospecha por la tristeza de sus rrostros de que mouieran nueuos bullicios para uenganza de sus capitanes muertos, por lo qual estubo algun tienpo perplejo Rreinoso en lo que deuia hazer, porque le parecia que quitar las uidas a quien ya auia perdonado y hazer de nuebo el castigo que conuenia para su seguridad, que hera negocio que a su onor no conuenia y que seria contada por gran seueridad. Por otra parte, se temia que si con la demas gente lleuaua estos honbres, que seria yr sujeto a nueuas reueliones, y an aun[581] a que le quitasen la uida a el y a sus amigos y redundasen otros daños mayores que los pasados, por lo qual determino de tomar vn medio entre estos estremos, y fue juntar todas aquellas personas de quien el tenia sospecha y se temia, y diziendoles claramente la sospecha que de lleuallos en su conpañia tenia, y como por rruegos de los de su canpo no auia usado con ellos de ningun rrigor, les persuadio a que tomando sus haziendas y lo que mas ouiesen menester para el camino, se uoluiesen a la mar, por quel queria quedar con quietud y sosiego y sin ninguna sospecha de sus soldados.
A quien les fue dicho esto se holgaron de que se les diese y ofreciese lizencia para uolverse sin pedilla ellos, porque ziertamente tenian por gran sucedio[582] verse gouernar y rregir por mano de quien tanto aborrecian, y asi luego se pusieron en camino, con lo qual Rreinoso, pareciendole que de todo punto auia linpiado su gente, comenzo a perceuir sus soldados para caminar, y estando ya de camino, vna noche o dos antes que se partiesen, vn soldado llamado Hontiveros, conuoco y junto ciertos amigos para yrse en seguimiento de los que auian buelto a la mar; y juntando consigo asta treinta honbres se aparto de Rreinoso y se fue tras los otros que yban como desterrados caminando la uia de la mar.
Amanescido que fue, echo menos Rreinoso a Hontiueros y a los demas que le auian seguido, y temiose no fuese trato y concierto de los unos o de los otros para juntarse y benir a dar sobre el, y asi se puso luego en arma, viuiendo con el cuidado que se rrequeria, asta que por estenso supo la derrota que abian lleuado.