Pasaron ocho dias el capitan Fuentes y sus conpañeros de esta manera, despues de los quales, presumiendo o sospechando Pedro de Orsua mal de su tardanza, enbio tras del al capitan Francisco Diaz con otros ueinte y cinco honbres, que por los propios pasos que los primeros auian lleuado, los fuese siguiendo y buscando. Francisco Diaz desde a poco que se aparto del alojamiento torcio la uia, dejando el camino que Fuentes auia lleuado a un lado, y caminando por otro que se le ofrecio mas auierto y siguio, atraueso la propia zieniga por lugar mas acomodado, pero muy apartado de donde los españoles lo auian yntentado pasar, y dejandolos ya atras y siguiendo adelante, fue a dar a vna estancia que los negros tenian echa de muy grandes bosques de platanos, donde andando de una parte a otra buscando rrastro o rrancheria de negros, oyeron el estruendo de los arcabuzes que Fuentes y sus conpañeros tirauan defendiendose de sus enemigos. Francisco Diaz, pareciendole mal pronostico aquel que oya, puso en horden a los soldados que consigo lleuaua, y animandolos a que si lo que a el se le auia rrepresentado fuese y hiziesen lo que como españoles estauan obligados a hazer, se metio por la montaña adelante, siguiendo y caminando de tal suerte que haziendo vn pequeño rodeo y lleuando todo silencio asi en las bocas como en los pies y manos y en las otras cosas con que podian hazer rruido y estruendo, llegaron sin ser sentidos a dar en la una quadrilla de los negros, por las espaldas de los quales mataron algunos, con que admedrentados ron[186] a los demas y los constriñeron a que se juntasen y congregasen todos en una parte.
Los españoles zercados, vyendo el socorro que sin pensar les auia venido, aunque muy deuilitados de fuerzas, porque en todos aquellos dias no auian comido sino cogollos de bihaos y algunos uerdes plantanos, arremetieron a los enemigos para acauallos de desuaratar; pero los negros, como estauan enteros y jamas les auia faltado cosa alguna de lo necesario, esperaron sin temor la arremetida destos flacos soldados, y sin mucho trauajo ni rriesgo los rreuatieron y hizieron boluer atras. Juntaronse los españoles todos y comencaron a pelear juntos con sus arcabuzes y los negros con sus uallestas, y aunque los arcabuzes derriuaron algunos negros, mostrauan los demas tener las[187] buenos animos que no boluieron jamas el rrostro, sino alli se estuuieron peleando los unos con los otros hasta que la noche les puso trega[188], con la qual los negros sin ser ofendidos ni seguillos nadie, se rretiraron, y caminando toda la noche sin sauer la uia que lleuauan, fueron amaneszer sobre el alojamiento donde Pedro de Orsua auia quedado con otros pocos conpañeros, y como dieron tan de rrepente y estaua dessaperceuida la jente, obo alguna turuacion en los soldados, pero no tanta que luego, mediante la presteza y animo de que Pedro de Orsua vso, no fue desechado todo el sobresalto y alteracion que tenian, porque el General, juntando los soldados que mas cerca de si hallo, y haziendoles tomar las harmas, hizo rrostro y acometio a la chusma de los negros, con que puso freno a su desuerguenza y los hizo detener y los forco a que se juntasen, por que ya se esparcian por el alojamiento a rrasar y quitar lo que auia.
Los negros, despues de junto asi mesmo, comenzaron hazer rrostro al General, pareciendoles que tan poca jente como alli estaua con fazilidad la desuaratarian; pero como hellos uiniesen azercandose, Pedro de Orsua, con un arcabuz que tenia y el alferez Garcia de Arze con otro y Juan de Arles, buen soldado, con el suyo, comenzaron a hofendelles de tal suerte que los primeros arcabuzazos les derriuaron tres negros y con presteza se guardaron y enplearon las pelotas, de suerte que los negros, que de presente se ueian ofender y lastimar, y tanuien tenian puestos los ojos en las espaldas, temiendo que los demas españoles que atras auian dejado junto a la cieniga, no les obiesen benido siguiendo y fuesen alli cercados de nueuo y maltratados, comenzaron a afloxar en la pelea y a rretirarse con buen horden, metiendose por la espesura de la montaña. Orsua, pareciendole que al enemigo se le auia de dar toda la larga que el quisiese tomar para la huida, luego que los obo enzerrado en la montaña, los dejo de seguir, quedando el satisfecho y pagado de la desuerguenza y atreuimiento de los negros con la sangre que por el suelo auia derramada, asi de los cuerpos que alli quedaron muertos como de la de otros negros que yban heridos y birtiendo sangre por el camino, con que dejauan clara señal de sus heridas.
Aunque[189] el General al principio deste acometimiento de los negros, y aun despues por mucho tiempo, no dejo destar sospechoso si ouiesen desuaratado o muerto a los demas españoles que andauan fuera con Francisco Diaz y Fuentes, los quales para curar algunos heridos y rreformar la gente que auia estado zercada, del trauajo y hanbre que en el zerco auian pasado, se detuuieron pocos mas dias en las estancias de los negros que por alli zerca hallaron, proueidas de mucha comida.
CAPITULO DOZE
Como Orssua enuio por municiones a Nonbre de Dios y el se azerco al alojamiento de los negros y hizo pazes y amistades con[190] su rrey, y lo que sobre el prender y desbaratar los negros acordo hazer.
El alojamiento principal de los negros estaua deste que e señalado, la costa adelante, quinze leguas, algo apartado de la mar. El general Orsua se determino pasar adelante y no parar asta ponerseles lo mas cerca que la dispusicion y comodidad de la tierra le diese lugar, para de alli hazer lo que pudiese conforme a lo que la ocasion y la fortuna le ofreciese, y antes de partirsse[191], enbio a Francisco Gutierrez, su maese de campo, por mar, a Nonbre de Dios, por ciertas botijas de bino mezclado con tosigo o ponzoña, y con[192] algunas mercadurias y cosas de España con que engañar y atraher a si, por uia de dadiuas y alagos, aquella gentalla[193], y con domestica cautela y doble trato, y hazer y efectuar a pie quedo[194] sin derramamiento de sangre, lo que por uentura, puesto en rrigor de la milicia y encomendando[195] a Marte, fuera dificultoso de alcanzar, a causa de selles a los españoles todas las cosas muy contrarias y los enemigos muy desiguales, asi en numero como en lijereza y desenboltura, porque les auia puesto admiracion ver la velozidad con que poco tiempo antes suuian por las sierras y cuestas arriua y trepauan y saltauan por altas peñas, de tal suerte que parescia que todas las vezes que quisiesen estaria en manos destos esclauos el acometer o huir, y se andarian de contino a la mira, aunque apartados, burlando de los que cargados de armas desearian venir a las manos con ellos y nunca lo podrian efetuar.
Partiose Francisco Gutierrez al efeto dicho la uia del Nonbre de Dios, con auiso de que a la buelta no auia de tocar en aquel puerto, sino pasar de largo a la marina o arrecife mas conjunta al alojamiento de los sclauos, donde hallaria a Pedro de Orsua, porque Orsua dende a ciertos dias que fueron necesarios para la rreformacion y cura de los soldados de la pelea[196] que con los negros tuuieron, atras rreferida, salieron heridos, se partio con la guia que lleuaua por camino asperisimo y dificultoso y de muy gran trauajo para los soldados, que no solo auian de yr cargados de sus espadas y rrodelas y otras armas y municiones necesarias para la guerra, pero de toda la uitualla y comida que por el camino auian de comer, y aun desto no se proueyeron tan uien como hera razon, creyendo hallar por el camino algunas estancias o cortixos de los negros donde proueheise de lo necesario, lo qual les salio al rreues. En lugar de esto topauan muy largas cienigas y plantanos y otros atolladares y manglares que los aflijian y angustiauan demasiadamente, lo qual fue causa de deternerse en este camino mucho mas tiempo del que deuian tardar, porque en quinze leguas de camino se tardaron y detuuieron beinte y cinco dias, que llegado que fue Orsua al paraje del pueblo o estalaje de los negros, se alojo zerca de la marina, en lugar conuiniente y procuro dar uista a la poblazon[197] de los sclauos, la qual estaua asituada y puesta sobre la cunbre y cuchilla de una alta e ynpinada loma, fortificada por naturaleza de tal suerte que casi por todas partes heran muy profundos despeñaderos hechos o criados de tal suerte que no solo en ninguna manera se podia suuir por ellos, pero si acaso azertara a caher de lo alto alguna persona, sin llegar al suelo se hiziera ynumerables pedazos.
Por las dos frentes desta loma o cerro tenian los negros hechos dos muy angostos caminos, por[198] tal horden que con pocas piedras que dejaran caher ynpidieran a qualquier animo y numero de gentes la suuida, y demas desto, al rremate destos caminos[199], en el prenzipio de la loma, tenian fortalecidas las entradas con rrecios palenques, y puestos tales, que no asi fazilmente podian ser desconpuestos por los nuestros aunque fuesen suuidos[200] por todo el camino. Arriua, en la cunbre desta loma, estauan edificadas las casas y buhios de los negros al traues o atrauesadas conforme al ancho de la cuchilla, que no hera mas del que los buhios ocupauan, que hera arto poco, y entre las casas y por algunos lugares vajos y desocupados tenian echos muy hondos oyos o silos llenos de todo género de comida, de las que hellos acostunbrauan cojer y criar para su sustento.
En este fuerte alojamiento estauan solamente el rrey Vayamo con la gente de guerra para de alli salir a hazer sus correrias y asaltos por los caminos pasajeros de españoles, avnque estauan muy apartados. Fuera de aqui tenian, la tierra adentro, otro alojamiento o fuerte, avnque no tan corrouorado como el que he dicho, donde tenian sus mugeres e hijos y la otra jente ynutil que no hera para la guerra, puestos en lugar muy escondido, de suerte que nunca fue uisto de los españoles hasta despues de preso al rey Bayamo y desvaratados los negros.