Queriendo Don Jhoan de Bargas cunplir lo que su[227] gouernador le auia mandado, tomo vn bergantin de los que auian echo y con ciertas canoas rrecoxio los setenta honbres rrestantes, y partiendose del astillero por prencipio del mes de Julio del año de sesenta, comenco a nauegar el rrio auajo, y llegando a la prouincia de los Caperuzos y no hallando alli a Garcia de Arze, no curo de detenerse, mas pasando de largo fue por sus jornadas contadas agua abajo al rrio de Cocoma, donde no hallando[228] a Garcia de Harze, que se auia passado de largo el rrio auajo, dio horden en suuir el rrio de Cocoma arriua, a buscar la comida para esperar al Gouernador, y dejando algunos soldados de los mas enfermos y para menos en la voca del rrio, en guarda del vergantin, se fue en las canoas que tenia el rrio arriua, por el qual camino veinte y dos jornadas, al cauo de las quales hallo ciertas poblazones de yndios y mucha comida de maiz, en las quales, tomando algunas piezas o yndios, machos e henbras, para su seruicio, y todas las canoas y maiz que pudo cargar, dio la buelta a donde auia dejado el uergantin, y hallo la jente que alli auia quedado muy fatigada de hanbre, tanto que desta causa y alguna leve enfermedad, hallo muertos tres españoles y muchas piezas de seruicio, con la qual llegada se alegraron mucho todos los enfermos y aun los sanos, por auelles venido algun rremedio con que mitigar alguna parte de la fatiga que la canina hanbre les daua.
Estuuo aqui el capitan Don Juan de Uargas esperando al Gouernador mas de dos meses, en el qual tienpo los soldados que con el estauan, o persuadidos de la ociosidad que alli tenian o pareziendoles mal la tardanza del Gouernador, andauan buscando horden como salir de aquel mar dulce. Ovo dos opiniones o maneras de motin, porque segun se dijo, estaua la gente echa dos[229] parcialidades, y los vnos heran de pareszer que matasen al Don Joan de Bargas, y se fuesen la buelta del Piru, por el propio rrio de Coma[230] arriua; otros dezian que no, sino que biuo dejasen alli al Don Juan, y ellos se fuesen, porque despues no les caluniasen alguna cosa sobre su muerte; y como en nada nunca se conformaron, nunca uino a efeto el un proposito ni el otro, ni tanpoco se trato tan publicamente que pudiesen ser castigados por ello, mas que despues se supo, y con la uenida del Gouernador se mitigo todo, como adelante se dira.
CAPITULO DIEZ
Como ssalio Pedro de Horsua de los motilones y se despoblo el pueblo de Santa Cruz y echaron los varcos en el rrio; y de como la jente se quisso amotinar y huir del astillero, y el los aplaco.
Quiriendo el gouernador Pedro de Horsua acauar de salir con su jente e yr en seguimiento de los que adelante auia ynuiado, se partio de los motilones, donde auia estado todo el tiempo que se tardo en juntar la gente, echando por delante todos los soldados que alli tenia, y demas desto persuadio e ynportuno a los questauan por vezinos y habian poblado aquel pueblo de los motilones, que lo dejasen y se fuesen con el a aquella jornada, haziendoles grandes promesas y teniendo con ellos grandes cumplimientos, los quales, vencidos de las nueuas palabras y corteses rrazones que el Gouernador les auia dicho, dejando lo cierto por lo dudoso, despoblaron su pueblo de Santa Cruz[231] de los motilones y se fueron con el Gouernador al astillero, trayendo por delante todo el hato y aparato que alli tenian.
Llegado que fue el Gouernador al astillero con toda esta jente, luego dio horden como echasen los uarcos y bergantines que allo echos en el rrio; y por causa de no ser la madera tan rrecia ni bien sazonada como se rrequeria, y por ser alli la tierra demasiada de umeda y muy lluuiossa, al tiempo de echallos en el agua se quebraron todos los mas, que no quedaron sino solamente tres chatas y un bergantin, lo qual fue causa de detenerse mas tiempo.
El Gouernador procuro hazer canoas y balsas en que pudiesen cauer todos y caminar el rrio auajo; y como todas estas chatas y uergantin quedaron tan mal acondicionadas, antes de auer nauegado la mitad del uiaje sse perdieron y quebraron las dos dellas, como adelante se dira; y asi, por defeto de auerse quevrado todos los mas de los uarcos y no tener la copia de hellos que hera menester, se ubo de quedar como se quedo en el astillero[232] todo el mas aderezo que los soldados tenian para su jornada, como heran cauallos y ganados y otras cosas que en la jornada no se podian pasar sin ellas, de lo qual rresciuieron tan gran descontento todos los mas de los soldados, que casi amotinados se quisieron boluer a Piru, y de hecho se boluieran si el Gouernador no se diera tan buena maña como se dio a mitigallos, prendiendo a unos y alagando a otros y disimulando con otros y haziendo generales amonestaciones a todos, poniendoles[233] por delante lo poco que perdian en lo que alli se les quedaua y lo mucho que auenturaban a ganar en la jornada que lleuaban entre manos, y dandoles a entender que sentia el mas la perdida de lo que alli quedaua que sus propios dueños, pues como Gouernador estaua despues obligado a pr[234]uer a todos; y asi aplaco a toda la gente, y sin que nadie se le vyese senbarcaron en su bergantin, balsas y canoas todos los soldados y seruicio, y de trecientos cauallos no pudieron lleuar mas de quarenta, y los otros se quedaron perdidos en el astillero, con todo el ganado, que de todo genero era mucha cantidad.
CAPITULO HONZE
En el qual se trata de la partida de Pedro de Orsua del astillero, y de lo que les sucedio en el rrio asta los bracamoros.
A los veinte y seis de Septiembre del año de sesenta, se partio el gouernador Pedro de Orsua del astillero con todo el rrestante de la jente que le auia quedado, los cuales partieron con todo el descontento posible, asi por los cauallos y ganados y otras cosas que alli dejauan, como por el gran peligro en que yban de perder las uidas a causa del mal aderezo que lleuauan para nauegar y de la grandeza de aquel rrio, donde si en medio del se uieran en algun aprieto de quebrarse el bergantin, pudiera ser perderse la jente por no poder tomar tan en breue la tierra, y porque, como e dicho, yban las chatas y bergantines muy mal acondicionados.