Llegados a la Iglesia puestos por su horden, se les dijo la missa, la qual acauada, el clerigo les uendijo las uanderas, y acauadas de bendecir, Lope de Aguirre las tomo y las dio y entrego a sus capitanes y alferez, diciendoles que deuajo de la mucha confianza que del esfuerzo y balentia, animo y lealtad que de sus personas tenia, les entregaua aquellas banderas, con las quales y con las conpañias de soldados que les encargaua, le auian de seguir y defender y anparar, saliendo a canpo con ellos contra qualesquier personas que les quysiesen ynpedir su jornada, y defendiendolas como ualerosos capitanes y alferez, podian lizytamente hazer rresistencia en todas partes que de grado no los rreciuiessen; y que en los pueblos que por la contumacia de los vezinos viniesen a rronpimiento y ouiesen de ser ssaqueados, que solamente les encargaua la ueneracion de los tenplos y la honrra de las mujeres, y que en todo lo demas hiziesen lo que quysiesen y biuiesen como les pareziese, que a nadie le hiria a la mano, y que pues auian echo nueuo rrey que tanbien podian hazer nueua lei; y dicho esto, con muy gran rregozijo, dieron todos la buelta a su fortaleza.

En todo lo que podia y queria daua Aguirre larga a su jente, para que viuiesen[430] en la lei que quysiesen, y se afirmaua que an[431] que dijo a sus soldados que les encargaua la ueneracion de los tenplos y el onor de las mugeres y en estas dos cosas que les mandaua fuesen mas contumazes que en lo demas, que no por eso los castigaria ni haria daño, antes como en otra parte se a dicho, mientras mas males hizieran mas larga les diera por tenellos mas prendados, y asi fue este un bano cunplimiento por los uezinos que presentes estauan, y no porque Aguirre tuuiese ningun buen zelo de seruir a Dios, porque se preciaua tanto de blasfemar contra su diuina Magestad y contra sus santos y hazer las hobras ques notorio, que se deuen de espantar todos como no yntreduzio algunos rramos y circunstancias luteranas o de las otras setas a que se allego mas la mala ynclinacion de los honbres, por la mucha liuertad que hen ellas vsauan, con que enlazan y engañan a los carnales y mundanos, faltos de toda buena consideracion, como este tirano y algunos de sus ministros lo heran.

CAPITULO SSESSENTA Y SIETE

Que trata de como Alonso de Villena, queriendose vyr, porque Aguirre lo queria matar, hecho cierta fama para que despues no le castigase, y de ciertos españoles y una muger y un fraile que por su cavssa mato.

Entre los amotinadores que auian quedado bibos, de los que se hallaron en la muerte de Don Pedro de Orssua, governador, hera un Alonso de Uillena, el qual, asi en aquel primer motin como en todos los demas que despues se hizieron, no hera de los menos culpados, antes de los que mas se preciauan hazer crueldades y otras desverguenzas, por lo qual le auia sustentado Aguirre y conseruado en su amistad con la uida, al qual, en este tienpo, rreuoluieron con Lope de Aguirre, en general, diziendole del ciertas parlerias de poca ynportancia, a cuya caussa Aguirre se enojo con el Alonso de Billena, y rriñendole malamente mostro no[432] tenelle tan buena boluntad como asta alli.

El Alonso de Villena, que por elargo[433] tienpo que auia comunicado con Aguirre conocia ya sus hobras, y que no hera menester sino auer el muy poco henojo con el mas amigo para matallo, andaua buscando que modo tendria para huirse de su conpañia, de suerte que despues la justicia del Rrey no le hiziese mal, porque como auia sido tan culpado en la muerte del gouernador Orsua y de otras personas, tenia temor que le auian de castigar, y mucho mas temor tenia de que el Aguirre le auia de matar; y para tener ocasion o achaque de dezir despues que porque el tenia conzertado de matar a Lope de Aguirre y seruir hen ello a su Magestad y siendo descubierto esto en el canpo tuuiese caussa para zafarse de sus manos y defensa para con los ministros del Rrey, derramo el mismo Villena fama entre algunos soldados que matasen a Lope de Aguirre, y que el lo queria matar.

Esta fama derramada por el Alonso de Billena, vino a noticia de Lope de Aguirre, el luego[434] mando a ziertos ministros y amigos suyos que fuesen a matar Alonso de Billena, el qual estaua sobre el auisso, y aun con espias puestas, y sintiendo uenir la jente, se salio por otra parte y se fue al monte y no pudo ser auido, y asi se debulgo luego que se auia vydo por lo quel Lope de Aguirre lo enuiaua a matar por motin que hordenaua contra hel; y esta cautela no solo fue publica entre los de Lope de Aguirre, mas entre todos los uezinos de la isla Margarita, y lo que della rredundo fue quel Alonso de Billena escapo la uida y por el dieron la muerte a otros, en esta manera: que el Villena tenia algunos amigos particulares, entre los quales heran vn Dominguez, alferez de la guardia de Lope de Aguirre, y otro Loaica, de los quales presumio el traidor que pues estos heran muy amigos del Uillena, que no podian dejar de auer sido con el en el concierto y trato que el Villena auia publicado que queria hazer sobre el matar a Aguirre, y asi se determino, sin auer mas ynformacion, de matallos; y cometiendo la muerte del Dominguez a un Juan de Aguirre, su mayordomo y muy particular amigo, le mando que le quytase la uida, por que le auia querido matar con Billena, y haziendo Juan de Aguirre lo que su muy querido capitan le auia mandado, se fue muy desimulado para donde el Dominguez estaua, desto bien descuidado, y echando mano a una daga que lleuaua, le dio muchas puñaladas, con que cruelmente le quyto la uida; y luego dieron garrote a Loayca, sin dejar al uno ni al otro rreceuir el sacramento de la confision, y enrredando con esta diabolica ocasion otros ynozentes y sin culpa, mando prender a la señora de la casa donde posaua el Alonso de Billena, que se dezia Ana de Rroxas, casada, y poniendole por cargo y culpa que en su casa auia el Alonso de Billena tratado y conzertado de matalle con los demas, y que hella auia sido sauidora del motin que contra hel se auia hordenado, y como muger que le deseava la muerte lo auia callado y desimulado y dado consentimiento a hello, mando luego que la ahorcasen del rrollo questaua en la plaza; y no poniendo hen ello mucha dilacion aquellos sus ynfernales secaces, la tomaron luego sin mas dilacion y la llenaron al rrollo y la colgaron del; y para que la muerte desta ynozente muger fuese entre hellos mas celebre y solene, trajeron todos los mas sus arcabuzes, y tomando por terrero o blanco aquella buena muger que en el rrollo auian colgado, la qual aun no auia acauado despirar, le comenzaron a tirar de alcabuzazos, estando su ynfame capitan presente, por uer qual lo hazia mejor, los quales[435] es de creher que por dar mas contento al que lo mirava, procurauan de enplear sus pelotas en aquel cuerpo de aquella honrrada muger.

Y porque no pareciese que una traicion que se auia yntentado contra un rrey como Lope de Aguirre, traidor, quedaua con tan poco castigo, acordo pasar adelante con su afycion de demonio. Mando a un su barrachel[436], llamado Panyagua, que fuese a una estancia a donde estaua curandose el marido de aquella honrrada muger que abia ahorcado, que hera un biejo tullido y enfermo, llamado Diego Gomez y que lo matase.

El barrachel, tomando consigo a otro su conpañero, llamado Manuel Baez[437], portugues, y a otros españoles, se fue a la estancia donde estaua el uiejo, sin auer dado ocasion alguna para que le quytasen la uida, y dandole garrote[438], lo despacho uien en breue.

Estaua con este uiejo honrrado, vn rreligioso, sazerdote[439] de la horden de Santo Domingo, al qual como el varrachel Panyagua lo uiese, pareciole que no abria cosa con que mas contento diese a ssu capitan, que con matar vn frayle, por el mucho odio que Aguirre mostraua tener con ellos; y poniendo por hobra lo quel diablo le trajo a la memoria y boluntad, tomo al frayle y de su propia avtorida, sin auerselo mandado Aguirre ni persuadido otro ninguno, le dio garrote, y despues de auello muerto lo enterro con el uiejo en vn hoyo, y rrouando todo lo que en la estancia hallo, el y sus conpañeros se boluieron con mucho contento a dar noticia a su capitan de lo que auian echo; el qual se holgo mucho dello, porque no deseaua otra cosa sino que sus soldados hiziesen muchos rrovos y crueldades y matasen toda la gente que pudiesen, por tenellos mas prendados y seguros.