El dicho libro de los Iuezes en el capitulo dicho, dize, que las Donzellas de Silo vsaron de las Danças de ordinario.

El Eclesiastès dize en su libro cap. 3. q̃ ay tiempo para llorar, y tiẽpo para Dãçar.

Ateneo en el libro 14. cap. 12. dize, que el Rey Antiocho se preció mucho de diestro en el Dançado, exercitandolo de ordinario.

Dion Casio, en la vida que escriuio del Emperador Caligula Romano, dize, que este Emperador era tã aficionado a la Dãça, que restituyò a Roma todos los q̃ por el dançado auia desterrado Tiberio, y con ellos exercitaua este arte cõ grã destreza.

Celio Rodiginio en el lib 5. de las antiguedades cap. 3. dize, que Pyrro hijo de Achiles (el que Polidoro y Plinio dizen fue autor de la Dança) fue muy diestro en dançar; y que a vn genero que de este arte cõpuso, le llamaron el Pyrroço, como acà nombramos la Pauana, o Gallarda.

El dicho Alexandro en el libro y capitulo citado, dize, q̃ Epaminondas Rey de Thebas, fue muy diestro en la Dãça; y dezia, que con ella se exercitauan los hombres para la guerra: y q̃ los Persas se exercitauan principalmente en dos cosas, que eran en Dançar, y en andar a cauallo. Y dize tambien, que Apio, Claudio, Gabinio, Marco Celio y Euinio Crasso, hizieron gran aprecio de la Dança, y fueron muy diestros. Y q̃ los Griegos, los Lacedemonios y los Indios, tienen la Dança por cosa muy noble. Y que los hijos de los Senadores y, demas gente ilustre en Roma, de la escuela de las letras yuã todos los dias a las d la Dança, a aprẽderla, y exercitarse en ella.

Celio Rodiginio en el cap. 3. dize, que Theseo hizo grandes Danças y bayles cõ los mancebos de la Isla de Delo.

Tiraquelo en el cap. 25. dize, que el grã Filosofo Socrates se exercito mucho en la Dança.

Panormitano en el libro 2. de las hazañas del Rey Don Alonso de Napoles, dize, que con ser el que mas se apartó deste exercicio, vino tiempo en que Dançó en publico con los Emperadores Federico Tercero, y su esposa.

Antonio de Obregon y Cerceda, Capellã de la Magestad Real el Prudentissimo señor Don Phelipe Segundo Rey de las Españas, que está en él Cielo, en el libro q̃ dirigio a su Magestad el Rey Dõ Phelipe Tercero siendo Principe, que se intitula: Discursos sobre la Filosofia moral de Aristoteles, en el discurso 5. fol. 100. dize, que el Dançado es necessario para los Reyes y Monarcas; y funda en Filosofia, que el arte del Dançado muetra a traer biẽ el cuerpo, serenidad en el rostro, graciosos mouimiẽtos, fuerça en las piernas, y ligereza. Y quenta el compas, ayre y gracia cõque su Magestad obraua los mouimientos del Dançado, y quan aficionado era a todos los que dançauan bien.