Urna de San Fernando (Catamarca).
Tan bella como típica alfarería, de 0.34 m. de alto, lleva dos artísticas cruces en su sección ventral, semejantes á la del huaquero cruciforme de Jiménez de la Espada, ofrecido en el cap. III.
Estas cruces, de color encarnado sobre fondo rojo oscuro, no están grabadas ni pintadas en la urna, sinó que se destacan en relieve, lo que contribuye á hacer más artístico el conjunto cruciforme. Las dos bellas cruces, cada una con su Toco al centro, están ligadas por un detalle lateral común, y miden 0.12 m. de alto.
[254] John Lubbock, Orígenes de la Civilización, pág. 178.
[255] G. de Mortillet (Le Signe de la Croix, cap. III, pág. 96), tratando del cementerio de Villanova hacía notar que la Cruz, tan abundante en los cilindros de dos cabezas, parece disminuir con la aparición de representaciones de objetos orgánicos (Véanse sus Figs. [44 á 47]).
[256] Adán Quiroga, Cacllas y Caylles (1899)—J. Toscano, La Región Calchaquina, pág. 74.
[257] Toscano, cit., pág. 73.
[258] Bernabé Cobo, Historia del Nuevo Mundo, tom. III, págs. 336 y 339; Relación del Yamqui Pachacuti, págs 155 y 156.
[259] Cobo cit., págs. 334, 335 y 346, tom. III.