[267] Fernández y Holguín, Dicc., verb. hapiyñuños—Véanse Adán Quiroga, Supay, Mikilo y los Hapiyñuños (Revista de Der. Hist. y Letras), tom. I, págs. 122 y sigtes., Buenos Aires, 1898; Tres Relaciones de Antigüedades Peruanas, pág 232 y sigtes. (M. J. de la E., Madrid 1879).

[268] Entre los Dakotas la Cruz griega representa los cuatro vientos que provienen de las cuatro cavernas, en las que el alma de los hombres existía antes de su encarnación en el cuerpo humano (Annual Report, Op. cit., The Cross, pág. 724).

La Cruz latina, era y es usada por los mismos Dakotas en la pintura, y significa, tanto en pictografía como en la figuración de los signos del movimiento, el mosquito-hawk (halcón de los mosquitos), llamado generalmente dragon fly (alguacil)—Op. y lug. cit., pág. 725.

Estos alguaciles vimos figurados en la Plancha XXXV del capítulo V, nota; y efectivamente que una Cruz latina figura su largo cuerpo, del cual salen para arriba y para abajo sus aletas. No olvidemos la relación entre los alguaciles y el agua.

[269] La Región Calchaquina, cap. VII. pág. 73 (Buenos Aires, 1898).

[270] Chacatasca, crucificado. Esta palabra encierra una raíz chaca.

[271] Véase Adán Quiroga, Mamazaras y Huazas (1900).

[272] Montesinos, Memorias Antiguas Historiales del Perú, pág. 211 (Publicadas por el Dr. V. F. López en la «Rev. de Buenos Aires», tom. XXII)—Véase nuestro artículo El Tincunacu («La Provincia», Tucumán, Setiembre de 1898).

[273] Op. y lug. cits.

[274] El amuleto es el siguiente: