Fig. 4. Idolo de Collo-Collo.

Lo que á nuestro asunto interesa en este ídolo de Collo-Collo, ó figuración trina y una de Imaymana, Tocapo y Atticci, padre este último de los primeros, que representa al dios acuático por excelencia, son cabalmente esas esculturas zoomorfas de su banda frontal, con grabados cruciformes en sus cuerpos, tanto más cuanto que ellas han sido trabajadas sobre esos pescados á que aluden Wiener y Lafone Quevedo. El pescado del dios,—no hay para qué apurar las deducciones,—es un atributo acuático del mismo, que expresa que impera sobre los mares y masas líquidas. Las dos cruces griegas sobre el primero de estos animales, á la izquierda, y las dos sobre el del medio, entre otras figuras emblemáticas, indican claramente que son símbolos acuáticos complementarios; y rara vez podrán encontrarse cruces dispuestas de tal manera, que expresen desde el primer momento su valor como caracteres ó signos míticos.

Igualmente el dios del Aire ó de la Atmósfera, que se reproducirá en el capítulo siguiente, y que aparece como un monstruo ofídico, si no es portador de cruces, lo es al menos de Taus, uno de los que luce en su mano, llevando fálico casco en su cabeza. El Tau aparece en muchas ocasiones sustituyendo á la Cruz, y viceversa[126].

En los grandes pueblos antiguos pueden observarse, como en Méjico, huacas en forma de Cruz. Un ejemplar de huaca de Pachacámac es muy curioso ([Fig. 5]).

Muy interesante entre esta clase de monumentos es la «Chulpa ó Torre Sepulcral», que nos ofrece Squier en su libro, ya citado, sobre la Tierra de los Incas[127], lámina que reproduce el marqués de Nadaillac[128].

Los estucos de la Chulpa, de blanco y rojo en cuadrados alternados, forman una Cruz perfecta sobre su superficie externa; siendo de advertir que cada uno de estos cuadrados está dividido por una diagonal, que deja dos triángulos, de tal manera que cuatro triángulos rojos y cuatro blancos hacen Cruz. Sobre la superficie total de la Chulpa destácase, además, pintada, una gran Cruz de San Andrés, adornados sus brazos con taus (cinco y seis respectivamente), y con un círculo en el punto de intersección de los palos del signo. La construcción es una mezcla de cal y arcilla.

Fig. 5. Huaca de Pachacámac.

Revisemos ahora el material iconográfico que nos ofrecen Jiménez de la Espada y Wiener, antes citados[129], fijando brevemente nuestra atención en la manera y forma como se presentan las cruces en los objetos y telas que estos americanistas reproducen.