| Fig. 13. Yuro doble del Cuzco. | Fig. 14. Huaquero antropomorfo de Jauja. |
Ejemplar interesante es también un huaquero antropomorfo (Fig 14), encontrado en Jauja[135], en el cual aparecen con profusión cruces en la parte superior de la camiseta de la figura.
De lo más típico es la procesión de hombrecillos, pintada en un vaso, encontrado en el Cuzco, representando una fiesta bajo los soberanos autóctonos, según Wiener[136], y para nosotros una danza sagrada. Esta lámina ha sido reproducida por Lafone Quevedo[137].
Cada una de las reales figuras de la misma viste muy adornados trajes llenos de símbolos y lleva su respectivo casco de triángulo ó Huampar Chucu; cada una de ellas también porta con ambas manos un largo báculo, cuya cabeza superior termina en Cruz. Uno de estos personajes, el primero de la derecha ([Fig. 15]), tiene en una mano un Tau, y en la diestra un círculo, que muy bien podría ser ese espejo (también de la diestra) de Tezcatlipoca, lo que demostraría el origen solar de la figura; y si ello es así, y si solares son las demás de la serie, como parece, tendríamos una prueba del valor heliolátrico ó astrolátrico del símbolo, que á veces es una Cruz y á veces un tau de mando ó un cetro.
Sin duda que son de mucho valor representativo las inscripciones funerarias de una tela encontrada en Pachacámac[138], encuadrada por líneas simbólicas, de fecundación la guarda superior ([Fig. 16]). En medio de la tela aparece una figurilla humana, de cabeza casi triangular, que luce un penacho de cuatro plumas, dos para cada lado, y en medio de ellas un triangulillo con punto al centro. Sigue á la cabeza sin cuello, el cuerpo, que es un triángulo isóceles doble, del cual, en su parte inferior, salen sus piernas, y de su parte superior los brazos quebrados, figurados por largas líneas, que rematan en cruces, las que parecen indicar manos, provistas de un solo dedo; estas manos, á la vez, portan armas, macanas ó cetros; cerca de los pies de la singular figura antropomorfa, aparecen respectivamente dos círculos, cada uno con rayos arqueados; y á cada lado de la cabeza de la misma, dos figuraciones astrolátricas, en forma de X, cuyos anchos rayos córtanse en Cruz; debajo de estas, á cada lado, y cerca de los marcos del cuadrado, siguen en una misma línea tres pequeñas cruces, unas después de otras, decussatas las inferiores.
|
Fig. 15. Hombrecillo del grupo de la procesión de Wiener. |
Fig. 16. Inscripción funeraria de Pachacámac. |
El personaje figurado, por su penacho de plumas, su crestón fálico, la forma triangular de su cuerpo y las armas que porta, representa sin duda una mítica persona, femenina, por aparecer abierto el ángulo inferior del primer triángulo del cuerpo y por dominar en ella esta combinación geométrica. A todas luces es solar, por la figuración de astros. Las cruces serán entonces signos ó símbolos celestes, quizá astros, como pensaba M. Bollaert, para quien la Cruz es la Chasca Cóyllur, ó estrella matutina. Este caso comprobaría el carácter astrolátrico del símbolo, lo que, repetimos, no le quitaría su valor atmosférico, por la influencia decisiva que se atribuyó á los astros en los cambios meteorológicos.