Ello salta al primer golpe de vista, cuando miramos á la figura antropo-zoomorfa, á esa Huayrapuca mítica, en medio del grupo animado de la tormenta, que nos ofrece el vaso de la [Fig. 30 bis]; grupo viviente, de grandes nubes, con rayos salidos de su seno, en el que se vé que todo es movimiento y acción combinados.

En primer lugar, no debemos olvidar por un momento que la figura antropo-zoomorfa de que tratamos está reproducida en las urnas funerarias y cántaras ceremoniales para demandar la lluvia del cielo, propiciando á las supremas divinidades de la atmósfera, por lo cual estas cántaras se levantan vacías y en alto por las tribus sedientas.

En segundo lugar, todos los símbolos reproducidos en las urnas, tanto en su cuello como en su sección ventral, son acuáticos ó atmosféricos, figurando en primera línea las zig-zag de los relámpagos y los rayos-serpientes, ó Inti-Illapas, los que encuadran el rostro de la figura que nos ocupa ó aparecen reproducidos en sus mejillas, como en las Figs. [42] y [43] y en la siguiente ([Fig. 50]), en la que se vé una curiosa serpiente-rayo de dobles cabezas enroscada en la mejilla derecha de la figura. Esta serpiente está reproducida nuevamente en el campo ventral opuesto. Y es de notar que en tal urna vemos otra vez á las manos portando dobles cabezas de serpiente, con sus guardas espirales rectas, en lugar del vaso.

Fig. 50. Urna funeraria.
Tafí.
(Museo Nacional).
Fig. 51. Teja de barro pintada.

Las artísticas pinturas de líneas quebradas en la parte ventral de las citadas Figs. [42] y [43], no son sinó representaciones simbólicas más sencillas y simplificadas del relámpago y del rayo de la Tormenta, las que aparecen perfectamente figuradas en un interesantísimo grupo ofídico, en la sección ventral de un fragmento de urna ([Fig. 51]) perteneciente á la colección del Instituto Geográfico Argentino, como si fuesen los intestinos de la figura antropo-zoomorfa. En este curioso grupo son muy interesantes los Tau ofídicos que se desprenden de la línea horizontal del cuerpo de la serpiente-rayo.

Inti-Illapa para el calchaquí se vuelve un ser animado, lleno de acción y de vida; y es por ello que cobra muy curiosas formas zoomorfas, como aparece en el ejemplar único de la [Fig. 52], ó en la urna ofídica de San José, que tomamos del original en nuestra expedición arqueológica de 1898.

Fig 52. Urna funeraria de San José.
(Colec. Quiroga).