Cuando una vez se abre algún capítulo en la historia de los descubrimientos arqueológicos, nos vienen á la memoria cosas que hemos leído, y á que no dimos mayor importancia.

Más de una vez me llamó la atención aquel incidente en la entrada de Juan Núñez de Prado, cuando él puso á los indios de Santiago bajo el amparo de la Cruz. En la parada que hizo no pudo haber convertido á esos indios al cristianismo porque no le alcanzó el tiempo. Hoy que sabemos que la Cruz se hallaba diseminada en los objetos de alfarería, y otros, se comprende que Prado no hizo más que utilizar una veneración que ya existía por el símbolo.[9]

Muchos habrán creido que la noticia de Lozano carecía de importancia; pero después se ha visto que el tal hecho consta en documentos hoy del dominio público.

El año 1896 el doctor José Toribio Medina publicó en Santiago de Chile la información levantada por Juan Núñez de Prado en su recién fundada ciudad del Barco, y marzo de 1551, poco antes de trasplantar la misma de su asiento en los llanos de Tucumán, al que después se le dió en los valles de Calchaquí.[10] En la 8.a pregunta se dice lo siguiente:

«8—Item si saben que estando el dicho capitán Juan Núñez Prado poblando en esta ciudad[11] envió á Martín de Rentería, alcalde, con hasta veinticinco ó treinta hombres que fuesen á conquistar é descubrir la tierra por ver lo que había en ella, el cual fué y llegó á Macherata y Collagasta y Mocata, que es cuarenta é cinco leguas de esta ciudad é ahí en Ligasta é Thomagasta é vió otros muchos pueblos é los cuales tomó posesión en nombre del dicho capitán Juan Núñez de Prado, é de la dicha ciudad, poniendo cruces en los dichos pueblos, haciendo entender á los caciques é indios que aquellas se ponían para que si viniesen cristianos, supiesen estaban en paz é no les hiciesen mal ni daño, ni tomasen sus haciendas, ni mujeres, ni hijos, los cuales quedaron muy contentos en haber lo susodicho é paz con los cristianos, sirviéndoles muy bien». (Tiraje aparte pp. 4 y 5.)

La pregunta 9 relata como en seguida salió Prado á recorrer lo visitado por Rentería y algo más, y continúa así:

«E habiendo salido de esta dicha ciudad con veinte é ocho hombres que consigo llevaba, un día que se contaron diez de Noviembre del año pasado de quinientos é cincuenta años, estando alojado junto al pueblo de Tepiro[12] un cacique que llevaba consigo de Tucumán[13] que le había salido de paz, le dijo como en el pueblo Thomagasta[14] había cristianos, que eran cinco leguas más adelante; é sabido por el dicho capitán Juan Núñez de Prado, luego procuró de que se tomasen algunos indios para saber que gente era, y luego se tomaron dos ó tres indios los cuales dijeron que en el dicho pueblo de Thomagasta había cristianos é que habían estado alanceándolos é robándolos é derrocando la cruz que estaba puesta, é no embargante que los indios les hacían cruces, como les habían dicho no dejaban de matarlos é robarlos é les habían hecho otros muchos malos tratamientos, etc.» Ibid. p. 5.

Llamado Martín de Rentería, depuso que todo esto era así, y al proseguir con la pregunta 9 agregó que había:

«Oido decir á Pedro de Rueda é á otras personas que venían con el dicho Villagrán, como habían entrado alanceando los dichos indios de Thomagasta llamando á la cruz que estaba puesta garabato, diciendo: que garabatos tienen aquí puesto los de Tucumán etc.» Ibid p. 14.

Es curioso que el Padre Domínico, Alonso Trueno, nada diga de las cruces, lo que demuestra que no fué él que las planteó.