La traducción de estos versos latinos, que no se halla en el texto alemán, es la siguiente: «Después de esto, el ministro que celebra el sacrificio, comienza el coro angélico, que completan los fieles (chorus) en alta voz. Recordará al empezar la alegría que infundió en los pastores el Angel anunciador del nacimiento del Salvador. La Gloria, que completará el coro con sus voces, repetirá los cánticos, que entonaron después los habitantes del cielo.»
[36] Augusti I. c. S. 272 y 305.
[37] Ser. IV, d. Epiphan. Domini et de Innocentibus, págs. 138 y 139. Ved á Augusti I, c. S. 309.
[38] August. Opp., tomo IV, Append., págs. 361 y siguientes.
[39] Officium Syr. Rom., 1656, pág. 625.—Ephraim. Opp., tomo VI, págs. 601 á 603.
[40] Augusti, Th. II, S. 44 y siguientes.
[41] Epiphanii, Opp. Ed. Petar., París, 1622. fol., tomo II, págs. 251 á 258 y 301 á 303.
[42] Oratio in sacrum Parasceves diem, ed. Augusti. Bonnæ, 1820.
[43] Gregor. Nacianz., Opera, V. II, páginas 253 y siguientes. Col., 1690.
[44] χριστος παοχων (Cristo Paciente) Gregorio Nacianceno, Adjudicetur quæstionum patris, biga Vratislariæ, 1816, IV, páginas 10 y siguientes.—Augusti, L. c., vol. V, pág. 341.—V. Valkenær, Præf. ad Euripid. Hippol., págs. 11 y siguientes, y Fabric., Bibl. Gr.