[154] "Otrosí los que son juglares é los remedadores é los facedores de los zaharrones que públicamente andan por el pueblo ó cantan ó facen juegos por precio; esto es, porque se envilecen ante otros por aquel precio que les dan. Mas los que tañeren estrumentos ó cantaren por facer solaz á sí mesmos ó por facer placer á sus amigos ó dar solaz á los reyes ó á los otros señores, non serían por ende enfamados." Part. VII, tít. VI, ley 4.ª
Según el Diccionario de la Academia, zaharrón vale tanto como moharracho ó botarga. Moharracho es el que se disfraza ridículamente en alguna función para alegrar ó entretener á otros, haciendo gestos, ademanes ó muecas ridículas. Botarga es el vestido ridículo de varios colores, que se usa en las mogigangas y algunas representaciones teatrales.—(N. del T.)
[155] "Ilustres personas son llamadas en latín las personas honradas é de gran guisa é que son puestas en dignidades, así como los reyes é los que descienden de ellos, é los condes, é otrosí los que descienden dellos, é los otros homes honrados semejantes destos. É estos atales, como quier que segun las leyes pueden recebir las barraganas, tales mujeres ya que non deben recebir así como la sierva ó fija de sierva. Nin otrosí la que fuese aforrada nin su fija, nin juglaresa nin sus fijas, nin tabernera, nin regatera, nin alcahueta, nin sus fijas, nin otra persona de aquellas que son llamadas viles por razon de sí mismas, ó por razon de aquellos do descendieron, ca non seria guisada cosa que la sangre de los nobles fuese embargada nin ayuntada á tan viles mujeres. É si alguno de los sobredichos ficiere contra esto, ú oviere de tal mujer fijo segun las leyes, non seria llamado fijo natural, ante seria llamado spurio, que quier tanto decir como fornecino. E demas tal fijo como este non debe partir en los bienes del padre, nin es el padre tenudo de criarle si non quisiere." Part. IV, tít. XIV, ley 3.ª
[156] Duarte Núñez de Liao, Origen é ortographia da lingua port. Lisboa, 1774, 4. Tomo II, pág. 76.
[157] También se puede decir el gallego-portugués, supuesta la innegable semejanza, que hay entre el dialecto gallego y el que usaron en sus cantos los primeros poetas portugueses. Así se prueba comparando el antiguo Cancionero portugués con las poesías gallegas de Alfonso X. Y ya que hablamos de aquel antiguo Cancionero, añadiremos que se halla manuscrito en la biblioteca del Colegio dos Nobres de Lisboa, y que debe contener importantes documentos para ilustrar la historia de la antigua poesía lírica. Está ricamente iluminado, y lo adornan pequeñas miniaturas, que representan cantores, bufones y bailarines. El autor de esta historia no ha podido verlo, pero ha examinado composiciones de él, publicadas por lord Stuart, y ha visto que por sus formas son semejantes á las provenzales, y por su dialecto á las gallegas. V. á Raynouard, Journal des savants. Agosto de 1825, y Bellermann, Die alten Liederbücher der Portugiesen: Berlín, 1840, pág. 55.
[158] "Non há mucho tiempo que cualesquier decidores é trovadores destas partes, agora fuesen castellanos, andaluces ó de la Extremadura, componían todas sus obras en lengua gallega ó portuguesa." Sánchez, Colección de poesías castellanas anteriores al siglo xv. Edición de París, pág. 16.
[159] Díez, Alt-Spanische Romanzen, S. 199 y siguientes.
[160] Rodríguez de Castro, Biblioteca española. Madrid, 1786, tomo II, pág. 504—Sánchez, l. c., pág. 270.
[161] V. el Discurso preliminar al Romancero de Don Agustín Durán.
[162] Cons. á Raynouard, Journal des Savants, 1831, pág. 135.