Una y otra se hallan en la biblioteca del Sr. Ternaux-Compans.
[243] Muchas de estas, aunque no todas, se hallan reunidas en Dieze, Adiciones á Velázquez, págs. 311 y siguientes.
[244] V. más abajo las noticias que damos sobre Juan de Malara y los poetas sevillanos de su tiempo, y en el artículo de López Pinciano la de las tragedias de Eurípides, representadas en Madrid á fines del siglo.
[245] Vasco Días Tanco hace mención en su Jardín del alma (Valladolid, 1552), de estas tres tragedias, que escribió en su juventud; y sólo en este dato, no por haberlas leído, se funda lo que dicen Montiano, Velázquez y Moratín. Se ha dudado si llegaron á imprimirse.
Es falsa la noticia que se ha dado, de que, en la biblioteca de D. Agustín Durán existiera un ejemplar antiguo de las tragedias de Vasco Díaz Tanco. En el mismo prólogo del Jardín del alma cristiana declara este pacto, además de las tres tragedias indicadas, los títulos de trece comedias, y farsas, escritas por él, y de diez y siete actos cuadradecimales de la Sagrada Escritura, compuestos para ser representados durante la Cuaresma.
[246] V. la nota de la pág. 319.
[247] Tragedia de La castidad de Lucrecia, agora nuevamente compuesta en metro por Juan Pastor, natural de la villa de Morata, en la cual se introducen las personas siguientes: el rey Tarquino, su hijo Sexto Tarquino, un negro suyo, Colatino duque de Colacia, Lucrecia su mujer, un bobo criado suyo, Hesperio, Lucrecio padre de Lucrecia, Junio Bruto y Publio Valerio parientes de Colatino.—No se indica el lugar, en que se imprimió: letra gótica.
[248] Comedia nuevamente compuesta, llamada Serafina. Esta pieza, escrita en prosa, va impresa con otra en verso titulada La Hipólita.—Valencia, por Jorge Costilla, 1521.
[249] Son las siguientes: comedia llamada Orfea, dirigida al muy ilustre y magnífico Sr. D. Pedro de Arellano, conde de Aguilar (1534). Comedia llamada Fidea, compuesta por Francisco de las Navas (1535). Farsa llamada Custodia. Farsa de Los enamorados. Farsa llamada Josefina.
Se sabe además que se escribieron las que copiamos á continuación, si bien no me ha sido posible encontrarlas: