[188] Hasta en sus comedias asestó sus sátiras contra los gongoristas. Así, la heroina en Las bizarrias de Belisa, para zaherir y burlarse de una rival, dice lo siguiente:
«Aquélla, que escribe en culto
Por aquel griego lenguaje,
Que no le supo Castilla
Ni se lo enseñó su madre.»
En otra, Amistad y obligación, al recomendarse un poeta, Severo, á un novio llamado Lope, le pregunta éste si es ó no culterano; y, al contestarle que lo es, le dice que se quede á su lado para escribir sus secretos, porque, estando en culto, serán secretos verdaderos para todos, no pudiendo nadie entenderlos.
[189] "Calixto. Ni comeré hasta entonces, aunque primero sean los caballos de Febo apacentados en aquellos verdes prados, que suelen cuando ha dado fin á su jornada.—Sempronio. Dexa, señor, essos rodeos; dexa essas poesías, que no es habla conveniente la que á todos no es comun, la que pocos entienden. Di: aunque se ponga el sol, y sabrán todos lo que dices."—Celestina, acto 8.º
[190] Lope dice, en la dedicatoria de esta comedia á Montalván: Repare en que fué la primera en que se introdujo la figura del donaire, que desde entonces dió tanta ocasión á los presentes. Hízola Ríos, único en todas y digno desta memoria. V. md. la lea por nueva, pues cuando yo la escribí no había nacido. De las últimas palabras se deduce que la innovación de que se trata es anterior al año de 1602, en que nació Montalván. El gracioso de La francesilla, tronco de todos los otros semejantes del teatro español, se llama Tristán.
[191] Véase, como ejemplo, lo que dice Tirso de Molina en Amar por señas:
| «Montoya. | Muchos discretos A sus ministros han dado Cuenta de cosas más graves, Cuyo consejo remedia Imposibles: ¿qué comedia Hay (si las de España sabes) En que el gracioso no tenga Privanza contra las leyes Con duques, condes y reyes, Ya venga bien, ya no venga? ¿Qué secreto no le fían? ¡Qué infanta no le da entrada? ¿A qué princesa no agrada? |
| Don Gabriel. | Los poetas desvarían Con esas habilidades; Pues dando á la pluma prisa, Por ocasionar la risa No excusan impropiedades.» |
| Moreto, en El Marqués del Cigarral, se expresa así: | |
| «Marina. | Las señoras no se tratan Por no perder su estima, Con la familia lacaya. |
| Fuencarral. | Después que se introdujeron Las comedias en España, Pueden servir los lacayos En los estrados y salas, Y aun hablar con las señoras De jerarquías más altas Que la señora Marina, Pues son princesas é infantas.» |
[192] Las alabanzas del Sr. Schack á la fecunda inventiva dramática de Lope, aunque parezcan exageradas, son, sin embargo, justas. No hay en el mundo entero, y será muy difícil que lo haya, poeta dramático, que, en este concepto, se le acerque, no que se le iguale. Es un verdadero prodigio, un monstruo de la naturaleza.
Lo que sí parece extraño, es que, siendo tantas y tan varias sus invenciones, permanezcan ignoradas é inexplotadas por nuestros actuales poetas dramáticos, que, teniendo tan inagotable y rica mina dentro de casa, prefieren espigar y mendigar en territorio ajeno, y buscar en Inglaterra y Francia lo que tan de sobra tenemos en España.
Los resortes dramáticos, ¿no son siempre los mismos, suprimidos los detalles de lugar y de tiempo? ¿Hemos llegado á tal degradación que sólo lo extranjero nos agrada, y que, por serlo, menospreciamos todo lo español? ¿Será necesario que los alemanes (permítaseme la expresión) vengan á españolizarnos?—(N. del T.)