»Don Luis. Ruegoos detēgais la vuestra en igual proposito. Assi advertis las circunstancias, como si del todo estuvierades cierto de mi gusto. Sabed, que es diferente del que suponeis, porque de ninguna forma determino sea de Santo la que escriviere. Y si bien carecera del arte terenciana, porque la ignoro, con todo quisiera no se hallara tan distante de lo verisimil y propio, como es anteponer la historia á la fabula, alma de la comedia. Puedē pues caer los avisos sobre igual assunto, ahorrando los q̄ en razon del otro se os yran ofreciēdo: ya que de aquellos, y no de estos me pienso valer.

»Doctor. Alegrado me aveis con el acertado medio de vuestra inclinacion. Eligis la parte mejor para la comedia, ques la fabula. Quiere Horacio, aya en qualquier obra un cuerpo solo cōpuesto de partes verisimiles. Conviene para q̄ sea uno, tenga un contexto perfecto y cabal de cosas imitadas y fingidas. Ser uno el sujeto, y la materia q̄ se trata, haze q̄ la fabula sea tambien otra. Por uno se entenderá lo que no está mezclado, ni cōpuesto de cosas diversas, q̄ aūque se forma este cuerpo de muchas partes, deven todas mirar á un blanco, y estar entre si tan unidas, que de la una verisimil, ó necesariamente se siga la otra. Pues con la precedencia desto sabreis ser la comedia imitacion Dramatica de una entera y justa accion, humilde y suave; q̄ por medio de pasatiempo y risa limpia el alma de vicios. Ser imitacion, consta de que no seria poesia, si esta le faltasse. Que sea Dramatica, vése claro: porq̄ el Comico nunca habla por si, sino introduze otros que hablen: y esso suena esta palabra. La accion conservando su unidad, no ha de ser simple, sino cōpuesta de otras acessorias, q̄ llaman episodios. Devēse ingerir en la principal de tal manera, que juntas miren á un mismo blanco, y q̄ con la mas digna se terminē todas. Ha de ser entera; esto es, que conste de principio, medio y fin. Justo, quanto á conveniente grandeza. Humilde, quāto á la accion, siendo los q̄ constituyen la fabula Comica plebeyos, o quādo mucho ciudadanos, en que tambien puedē entrar soldados: por manera, que si los que se introduzen son gente comun, forçosamente ha de ser el lenguage familiar, mas en verso por la suavidad con que deleita. De aquí se infiere (escriue un Gramatico) ser error poner en la fabula hechos de principales, por no poder induzir risa, pues forzosamente ha de proceder de hombres humildes. Los sucessos, porfias, y contiendas destos mueven contento en los oyentes: no assi en las reyertas de nobles. Si un Principe es burlado, luego se agravia y ofende. La ofensa pide venganza, la venganza causa alborotos y fines desastrados: con que se viene á entrar en la jurisdiccion del Tragico. Siendo, pues, este el fin de la comedia, su materia sera todo acontecimiento apto y bueno para mover á risa. No puede el Comico abrazar mas que una accion de una persona fatal: persona fatal se llama la a quien principalmente mira la comedia. Las otras que la acompañan para ornamento y extension, aveis de procurar vayan asidas con lazos de lo verisimil, possible y necessario.

»Deseo desembarazarme con brevedad; por esso voy saltando velozmente, tocando aquí y alli de passo, sin detenerme como debiera en muchos requisitos. En razon de costumbres, se devē considerar las condiciones y propiedades de personas y naciones. Holgara se hallaran en vulgar comedias tan bien escritas, que os ministraran exemplo para cualquiera de las personas que se suelen introduzir, por no remitiros á las de Terencio y Plauto. Mas será forçoso os valgais en esta parte de vuestro buen juicio y cortesania, dando á cada uno el lenguaje y afecto conforme á la edad y ministerio, sin guiaros por las que representan en essos teatros, de quien casi todas son hechas contra razon, contra naturaleza y arte. Conviene rastrear las calidades de las naciones, para que se haga dellas verdadera imitaciō. Caminan las costumbres con la naturaleza del lugar, produziēdo varios Payses varias naturalezas de hōbres. En una misma naciō las suele aver diferentes, segun la variedad de los Climas.

»Fuera de la Tragedia, á quien mas sirven las sentencias, es la comedia. Como esta mira principalmente á las costumbres, y es un espejo de la vida humana, valese dellas a este fin en muchas ocasiones. Pondreis cuydado, en que no las diga qualquiera de las personas, sino gente docta y esperta. Las partes cuātitativas de la Poesia Scenica, son Prologo, Proposicion, Aumento y Mutacion. Sirve el Prologo para preparar el animo de los oyentes, a que tengan atencion y silencio: o para defēder al autor de alguna calumnia, de algunas faltas que le murmuran, ó para explicar algunas cosas intrincadas, que podrian impedir la noticia de la fabula. En las farsas que comunmente se representan, han quitado ya esta parte que llamaran Loa. Y segun lo poco q̄ servia, y quan fuera de proposito era su tenor, anduvieron acertados. Salia un farandulero, y despues de pintar largamente una nave cō borrasca, o la disposicion de un exercito, su acometer y pelear, cōcluia con pedir atencion y silencio, sin inferirse por ningun caso de lo uno lo otro. Alegase tambiē ser el prologo narrativo cōtrario á la suspension, requisito para el comun agrado no poco essencial. En la proposicion, o primer acto, se entabla el argumento de la comedia. En el aumento, o segundo, crece con diversos enredos y acaecimientos quanto puede ser. En la mutacion o tercero, se desata el ñudo de la fabula con que da fin. Estos tres actos dividē otros en cinco, y qualquiera, en cinco scenas, y tal vez mas o menos. La persona que representa, no deve salir al teatro mas que cinco veces. Tampoco han de hablar juntamente mas que cinco personas. Horacio no consiente sino tres, o quando mucho quatro. Observaron los Comicos con la experiencia, ser confusion todo lo que no fuere hablar quatro o cinco.

»Los Italianos usan en la Comedia versos sueltos, ya enteros, ya rotos; mas, a mi ver, nuestras redondillas son las mas aptas que se pueden hallar, por ser de verso tan suave como el Toscano, si bien respeto de su brevedad, recibe poco ornato. Sō pocas assi mismo las consonancias: lo que no sucede en octava, ó estancia de cancion.

«Conozco, se pudiera aver escusado este advertimiēto, por componerse oy las farsas en todo genero de verso, mas fue forçoso proponer lo mejor. Sobre todo os ruego escuseis la borra de muchos romances, porq̄ tal vez vi comenzar y concluir con uno la primera jornada.

»Don Luis. Por cierto q̄ aveis andado riguroso legislador de la Comedia. Gentil quebradero de cabeza: en diez años no aprendiera yo el arte con q̄ dezis se deve escrivir; y despues sabe Dios, si fuera mi obra aquel parto ridiculo del Poeta: o algun nublado q̄ despidiera piedras y silvos. Lo que piēso hazer es seguir las pisadas de los cuyas representaciones adquirieron aplauso, escrivanse como se escrivierē. Sacarè al tablado una dama y un galā, este con su lacayo gracioso, y aquella con su criada que le sirva de requiebro. No me podra faltar un amigo del enamorado que tenga una hermana con q̄ dar zelos en ocasiō de riñas. Harè que venga un soldado de Italia, y se enamore de la señora q̄ haze el primer papel. Por dar picō al querido, favorecera en publico al recién llegado. En viendolo, vomitarà braburas de zelozo. Andaran las quexas con el amigo, y pondrele en punto de perder el seso; y aun quiza le rematarè del todo, de forma que diga sentencias amorosas á su propósito, y aquí por ningun caso se podrá escusar un desafio. Al sacar las espadas los meterán en paz los que los van siguiendo, avisados del lacayo, que se deshara con muestras de valentias covardes. El padre del ofendido hara diligēcias por divertirle de aquella afizion, que aunque muy hōrada ha de ser pobre la querida. Para esto tratarà casarle cō la hermana del amigo: y efetuarase el desposorio sin comunicarle cō las partes; no mas que dando noticia con algunas vislumbres, bastantes para que lo lleguen á saber los interesados. En tiempo de tantas veras quitarāse los amantes las mascaras, y descubrirā ser fingido el favor hecho al forastero. Assi quando entiendan los padres tener ya conclusion el matrimonio tratado, remaneceran casados los que riñeran. El padre tomarà el cielo cō las manos, mas al fin se aplacará con ruegos de los circunstantes. Convendra pues aora consolar á los que intervinieron en la representaciō, desta manera. Descubrirase ser el soldado hermano del novio, que desde muy pequeño se fue a la guerra. Harāse grandes alegrias; y este se juntarà en matrimonio cō la hermana del amigo; digamos, con la q̄ ha de ser repudiada. Inhumanidad seria, que estos gozosos por tales acontecimientos, careciessen de una hermana, con quien poder acomodar al amigo. Pues el gracioso y la criada de suyo se estan casados: cō esto acabarā la comedia.

»Maestro. Gracia particular haveis tenido. En un geme de tierra sin amonestaciones, quajastes quatro casamientos. Advertid cō todo, q̄ aveis dexado de introduzir una figura, no poco importāte, que es el vegete, ó escudero, natural enemigo del lacayo.

»Don Luis. Bueno fuera que se me quedara en el tintero tan donosa circunstancia. Pondre particular cuidado en sacarle á menudo a motejarse cō su cōtēdor. Preciarase el viejo de muy hidalgo, por cuyo respeto, y por su mala catadura tēdra el gracioso larga materia para los apodos; honrandole el escudero tābien con los títulos de almohazador, de covarde y vinolento. Yo espero guisar todo esto de manera que cause mucha delectacion y regozijo. En quanto al hablar, gentil modo de meternos en pretina cō numero tan corto; si las demādas ó respuestas passaran entre mas de quatro, ó cinco; si los versos han de ser en quintillas, ó no. Ciento hare que hablen si fuere menester, que al passo que subiere de punto la trapala, crecera en los oyentes la cantidad de la risa. Cinco, o seis romances por ningū caso los dexarè de poner: pues porque no cinquenta tercetos? Los sonetos no seran mas que siete, colocados a trechos. En alguna descripciō no es forçoso q̄ entre la magnificēcia de algunas octavas? Dexo por ventura escusar diez, o veinte liras amorosas, y mas si las introduzgo en soliloquios? Podré, aunq̄ quiera excluir el privilegio y comodidad de las rimas sueltas?: con quien como con prosa, se explicā facilmente qualquier concetos, libres de peligrosas cōsonancias? En suma no me apartarè del estilo q̄ siguē todos. Sin duda teneis (si bien no en virtud de muchos años) adquirido ya mucho de viejo (perdonadme q̄ esto y mas permite la amistad) cuya condiciō de buena gana vitupera las cosas presentes, alaba las passadas, y reprehende con demasia á los mancebos. El mundo està ya aficionado á este genero de composicion: con el se solaza y rie: que podemos hazer los pocos contra tantos? Será bien arrimar el pecho á tan furioso raudal de gustos.

»Doctor. No por cierto, sino dexarse llevar de la corriente. Mas siendo esta vuestra intenzion; para que hazerme gastar tiempo y palabras en lo de que no os puede resultar provecho, por no usarlo? Alla os lo aved, que de mi parte cumpli con rendirme á vuestra instancia, dando satisfacion á las apariencias de vuestro gusto.