El faetonte ó El hijo del Sol, Faetón.—Una fiesta, en la cual Calderón ha manejado con gran libertad el mito conocido de las Metamorfosis, de Ovidio, I, 745 y siguientes, y II, 1 y siguientes, variándolo con arreglo á otros motivos dramáticos, inventados por el autor. Faetón y Peleo se enamoran ambos de Tetis, y el primero pierde la razón á la puesta del carro del Sol, al ver que Peleo roba á Tetis y se la lleva.

Apolo y Clímene.—Puede considerarse como la primera parte de El faetonte. Clímene, hija de Admeto, se cría en un desierto por miedo á un oráculo. Apolo es enviado por Júpiter á esta región. Enlázase con esto el amor de Elytia á Apolo, de las Metamorfosis, de Ovidio, IV, 256, y el paseo de Céfiro con Flora, de los Fastos, del mismo Ovidio, V, 195. Este drama, á pesar de algunas bellezas aisladas (en particular la escena nocturna en el jardín, cuando juegan al escondite las varias parejas de amantes), nos ofrece cierto vacío interior y falta de substancia, como sucede también en muchas otras composiciones de esta índole, probando que no siempre brilla el estro poético aun cuando lo mande un Rey.

Los tres mayores prodigios.—Destinado probablemente al jardín del Buen Retiro. El teatro se dividía en tres compartimentos en fila, en los cuales se representaban los tres actos por tres compañías diversas. Esta fiesta es una de las producciones más débiles de nuestro poeta.

Fortunas de Andrómeda y Perseo.—El argumento de este drama, de mucha música y lujo de decoraciones, y también de extraordinaria poesía, proviene de las Metamorfosis, de Ovidio, IV, 609 y siguientes. La gruta de Morfeo, de las Metamorfosis, XI, 592, y la representación del Tártaro, de las mismas Metamorfosis, IV, 932.

La fiera, el rayo y la púrpura.—Drama parecido á ópera, de argumento muy variado y lleno de portentos, cánticos y danzas. La parte poética no es muy importante. Los mitos de Anarete y de Pigmalión (de las Metamorfosis, de Ovidio, XIV, 698, y X, 243), están enlazados con una tercera fábula de la invención peculiar del poeta.

El laurel de Apolo.—Según las mismas palabras de Calderón,

No es comedia, sino sólo
Una fábula pequeña,
En que, á imitación de Italia,
Se canta y se representa.

El argumento, la transformación de Dafne en laurel, la victoria de Apolo contra la serpiente Python y su disputa con Cupido, dimana de las Metamorfosis, de Ovidio, I, 438 y siguientes. A la conclusión se ofrece el laurel al Rey.

La púrpura de la rosa.—Desenvuelve el bello mito de Venus y de Adonis, con arreglo á las Metamorfosis, de Ovidio, X, 503, exornándolo con gracia. Consérvase aquí la loa con las figuras alegóricas. Esta pieza consta sólo de un acto con arreglo á la terminología española; no es comedia, sino zarzuela, como se llama también en las antiguas ediciones. Las modernas de este mismo autor no son, pues, exactas cuando suprimen su calificación propia, dándoles diverso nombre.

Amado y aborrecido.—Sólo son mitológicos los nombres, y su ingeniosa fábula, original de Calderón. Consiste en una disputa entre Venus y Diana acerca de cuál es más fuerte, el odio ó el amor: pruébanlo en un mortal, y la balanza tarda largo tiempo en inclinarse; pero al fin vence el amor.