Idem 30 de julio 1698.—Ipodamia Pelope, de D. Sebastián Rejón.
[39] Moreto, en la primera escena de su No puede ser guardar una mujer, hace la siguiente brillante descripción del gusto artístico de Felipe IV y de su liberalidad con los poetas:
¿Y qué ingenio en nuestra edad
Nuestro Rey no ha enriquecido?
¿Qué pluma empleo no ha sido
De su liberalidad?
¿El retor de Villahermosa,
Góngora, Mesa y Enciso,
Mendoza y otros, que quiso
Por su elección generosa?
Después, congratulándose del caso poco común de que los grandes y los ricos favorecieran y cultivaran la poesía, añade:
. . . . . . . . . .
¿No fué el de Villamediana
Rico y señor?
. . . . . . . . . .
¿No ha habido muchos señores
Que ilustraron la poesía?
. . . . . . . . . .
¿No hay uno de los mayores
. . . . . . . . . .
Que hoy, sin ser lisonja, son
Sus dulces versos discretos? etc.
[40] Oportuno parece referir aquí esta anécdota: reunidos un día muchos poetas en palacio, propuso el Rey que se improvisase una comedia sobre la creación del mundo, y encargó á Calderón que escribiera el papel de Adán, reservándose él el del Creador. Adán, en un largo discurso, trazaba las bellezas del Paraíso; y al notar que Dios daba señales de impaciencia, preguntó la causa.—¿Cuál ha de ser?—replicó el Rey:—que me arrepiento de haber creado un Adán tan elocuente.
[41] Journal du voyage d'Espagne: París, 1669.
[42] Esta Infantita era María Teresa, la prometida de Luis XIV.
[43] Esta comedia era probablemente La conquista de Orán por el cardenal Cisneros, arzobispo de Toledo.
[44] Además de las antiguas relaciones de viajeros, ya citadas, las cartas de Mme. de Villars, esposa del embajador francés, que vivió en Madrid de 1679 á 1681, contienen algunas noticias acerca del teatro. (Lettres de madames de Villars, de la Fayette et de Tencin: París, 1823.) Escribe con fecha 6 de marzo de 1680: