Un monólogo angustioso de Doña Mayor, diverso en las palabras del de la Doña Mencía de Calderón, pero muy semejante en los pensamientos, y en seguida la escena de la sangría suelta:
Don Jacinto. Ya estás en seguro; espera,
No te descubras.
Barbero. No haré.
¿Qué es esto?
Don Jacinto. Yo avisaré.
Barbero. ¿Esta es fantasma ó quimera?
(Don Jacinto se ponga una máscara y saque una pistola, y pónesela á los pechos al Barbero quando le manda descubrir.)
Don Jacinto. ¡Descúbrete!
Barbero. Ya lo hago.
¡Cielos! ¿Señor, qué te he hecho
Que así quieres en mi pecho
Hazer tan bárbaro estrago?
Don Jacinto. Aquí tienes de morir,
Si contradices mi gusto
Aunque te parezca injusto.
Barbero. Sólo te intento servir.