¡Ojalá que del seno de la noche nazca la aurora de un venturoso día, como dice el proverbio! Apercíbete a recibir una alegría que supera todas las esperanzas: los Argivos son dueños de la ciudad de Príamo.

CORO

¿Qué dices? ¡Apenas si me atrevo a dar fe a tus palabras!

CLITEMNESTRA

Que Troya es de los Aqueos. ¿No lo he dicho claro?

CORO

La alegría me enajena y hace asomar mis lágrimas.

CLITEMNESTRA

Sí; bien están publicando tus ojos los afectos del corazón.

CORO