Y otra vez vuelve a gemir y a llamar al dios, que no acude jamás a las lágrimas.

CASANDRA

¡Apolo! ¡Apolo que me has traído hasta aquí, y eres mi perdición; segunda vez me pierdes con total ruina!

CORO

Diríase que está vaticinando sus propios males. Esclava y todo, el numen divino habita en su alma.

CASANDRA

¡Apolo! ¡Apolo que me has traído hasta aquí, y eres mi perdición! ¡Ah! ¿Adónde me llevas tú? ¿Bajo qué techo?

CORO

Bajo el de los Atridas. Yo te lo digo, si es que no lo sabes. No podrás decir nunca que falté a la verdad.

CASANDRA