¡Techo aborrecido de los dioses, testigo de innumerables crímenes! ¡Lazos suicidas! ¡Esposo degollado! ¡Suelo todo cubierto de sangre!

CORO

Como una perra fina así tiene el olfato la extranjera. Sigue la sangrienta pista de algún crimen, y ya le encontrará.

CASANDRA

¡Ahí están los testimonios en que me fundo; esos niños degollados a pesar de sus ayes lastimeros; esas carnes asadas que devora un padre!

CORO

Ya había llegado a nosotros la fama de tus vaticinios, cierto; mas no tenemos ahora necesidad de profecías.

CASANDRA

¡Oh cielos! ¿Qué es lo que se está meditando? ¿Qué nueva maldad es esta que se prepara bajo ese techo? Crimen grande, muy grande, odiosísimo contra la propia sangre; crimen que no tendrá reparación alguna. ¡Está muy lejos el socorro!

CORO