¿Con quién acaba de sentarse en el omnipotente trono, por ventura?

PROMETHEO

Guarda que alguna vez no se irrite su ánimo.

OCÉANO

Maestro es en verdad tu infortunio, Prometheo.

PROMETHEO

Marcha, pues. Tórnate, y mantente en esos pensamientos.

OCÉANO

Lo dices a quien se apresura a ponerlo por obra; que ya este cuadrúpedo alado se apresta a surcar la dilatada región del éther, querencioso de echarse a descansar en su establo.

(Vase.)