Sino en vergonzosa y traidora envoltura.

ORESTES

A estas afrentas, ¿despertarás, padre?

ELECTRA

¿Levantarás tu cabeza querida?

ORESTES

Envía, pues, a la justicia a pelear por los tuyos, o dales a tus matadores igual muerte que a ti te dieron, si es que vencido quieres ser vencedor a tu vez.

ELECTRA

Padre, escucha mis postreros clamores. Mira a estos hijuelos cómo rodean tu sepulcro. Apiádate de tu hija y de tu hijo.

ORESTES