No soy yo quien te mato; eres tú.

CLITEMNESTRA

Repara; guárdate de las perras irritadas que vengarán a una madre.

ORESTES

Y las que vengan a un padre, ¿cómo las huiré si desisto?

CLITEMNESTRA

Aún vivo; pero en vano es que clame; como si clamase al sepulcro.

ORESTES

La suerte de mi padre ha fijado tu suerte.

CLITEMNESTRA