Tened buen ánimo, hijas con tanto regalo criadas por vuestras madres. La ciudad escapó del yugo de la servidumbre. Vinieron por tierra los fieros de aquellos hombres arrogantes; Thebas boga ya por mar serena, y el fondo del bajel no se ha abierto al continuo azotar de las olas. Las torres se mantienen en pie y nos escudan; las habíamos asegurado con defensores poderosos cada cual de ellos para guardar la que le estaba encomendada.

En lo más hemos tenido buen suceso: en seis de las puertas; pero de la séptima se ha apoderado el augusto Apolo, sagrado guía de los siete príncipes, haciendo así que en la raza de Edipo llegue a cumplirse el castigo de la antigua temeridad de Layo.

CORO

¿Qué nuevo desastre es ese que ha venido sobre la ciudad?

MENSAJERO

La ciudad está en salvo; pero los reyes que fueron engendrados de una misma sangre...

CORO

¿Quiénes? ¿Qué dices? Túrbase mi mente con el terror que me ponen tus palabras.

MENSAJERO

Vuelve en ti ahora, y escucha. La raza de Edipo...