Sí, todas aquellas grandezas perecieron. Yo mismo vuelvo a ver el sol de mi patria contra lo que esperaba.

CORO

¡Cuán larga ha sido nuestra vida para ver por fin a la vejez este inesperado desastre!

MENSAJERO

Presente estaba yo. No será de oídas, oh Persas, como os haré la triste relación de las desventuras que nos han sobrevenido.

CORO

¡Oh dolor! En vano juntaron sus armas todos los numerosos pueblos de Asia, y fueron contra la funesta Hélade.

MENSAJERO

Llenas están de cadáveres las costas de Salamina y todos sus alrededores; ¡de los cadáveres de quienes tan miserablemente perecieron!

CORO