Los anteriores relatos de seis distinguidos publicistas europeos bastan para establecer la comparación entre los procedimientos de España y de otros pueblos conquistadores. No tenemos noticia de que los Españoles hayan cometido en el siglo actual las atrocidades que los Ingleses, por ejemplo, han cometido en sus posesiones, y si en los siglos XVI, XVII y XVIII las cometieron iguales ó peores, para compararlas con las que cometen al presente los otros pueblos, no hay que olvidar la diferente concepción que se tenía entonces de los fines de la vida.

La invasión del reino de Túnez por los Franceses en 1881 es fecunda en ejemplos de destrucción paralela de los hombres y de sus riquezas.

Pruebas:

«Un pillaje.—Tres semanas más y la cebada estará madura, se podría incendiarla, se ha ensayado hoy en vano, no quiere arder, se contentan con trillar la que no han podido cortar.»

«Los soldados del cuerpo de ingenieros que han llegado con mulas cargadas de instrumentos, cortan con la sierra y el hacha los olivos y las higueras, que son los únicos árboles frutales del país. Las cabañas que se hallaban en el valle fueron incendiadas ayer. Llevamos adelante las cosas.» (Correspondencia de Le Temps).

«Beja, Junio 2, á las 10h. 25m. de la noche.

El General Forgemol al Ministro de la Guerra:

«Ayer, 1º de Junio, la brigada Galland llegó con los trabajos del camino hasta más allá del Oued-Zan, y las tres brigadas reunidas forrajearon simultáneamente en el territorio de los Ouled-Yaha, en donde muchas cosechas y cabañas fueron destruidas.»

Túnez, 28 de Junio.

«Desde hace tres dias, el General Logerot, entra á Argelia con cuatro batallones de zuavos y la artillería de campaña; atraviesa y pilla la tribu de los Ouchtetas, cuyo castigo se había reservado para el fin de la campaña.»