Estos naturales han conservado hasta hoy, en el seno mismo de las misiones, muchas de sus antiguas costumbres, y son todavía el terror de las otras naciones, cuyos campos devastan robándoles todos sus frutos, sin que se atrevan estas á aventurar una sola queja por el miedo estramado que les tienen. Los Canichanas son bruscos, y jamas usan de cortesía con los estrangeros. Actualmente su poblacion es la ménos industriosa de la provincia, y la sola que se alimenta con la carne del caiman, para cuya caza se vale de mil ardides.

Profesando el catolicismo, no han podido desprenderse de una infinidad de supersticiones de su condicion salvage: son por otra parte muy malos cristianos. El lenguage de que hacen uso es el mismo de su estado primitivo.

La nacion de los Movimos ha sido reunida por los Jesuitas en la mision de Santa-Ana: no queda de ella un solo salvage. Segun el padrón del año de 1830, su poblacion ascendia á mil docientos treinta y ocho individuos. Estos indios se egercitan en la caza, la pesca, la navegacion y la agricultura. Su industria, poco mas ó ménos igual á la de los Moxos, aun no ha llegado al mismo grado de adelanto, á escepcion solamente de los tegidos.

Rastro ninguno queda ya hoy en dia de su religion primitiva; no obstante, suelen manifestar de vez en cuando que no han olvidado todas las supersticiones de que estaban imbuidos ántes de su conversion. Su idioma nacional no ha cambiado.

La nacion de los Cayuvavas, convertida totalmente al cristianismo, se halla reunida al presente en la mision de Exaltacion. En 1830 el total de su poblacion llegaba á dosmil sesenta individuos[1].

[Nota 1: El P. Eguiluz calculaba en 1793 que su poblacion no debia bajar de tres mil almas.]

Francos y leales los Cayuvavas, se hacen querer de todos los que se relacionan con ellos. En toda la provincia no hay otros que conozcan la navegacion mejor que estos indios, remeros hábiles y pilotos los mas esperimentados en el rio Mamoré. Respecto de su industria, en nada se dejan aventajar por los Moxos, siendo quizas superiores á estos en el ramo de agricultura.

La nacion de los Itenes aun permanece en el estado salvage, ocupando el mismo territorio que ántes de la entrada de los Jesuitas, á cuyo celo religioso jamas quisieron someterse, y ménos todavía al yugo de los Españoles, prefiriendo verse mas bien diezmados; por manera que son hoy en dia lo mismo que eran en tiempos anteriores al descubrimiento. Por los informes que he recogido de algunos Itenes, prisioneros en Exaltacion, el número de individuos de esta nacion debe ser de mil á mil docientos.

Los Ites ó Itenes son conocidos en la provincia bajo el nombre de Guarayos, denominacion aplicada tan pronto á los Guaraníes, tan pronto á los Chapacuras, y que del mismo modo que la de Guaycurúes, aplicada á todas las naciones del Chaco y á muchos pueblos del Brasil, ha servido vulgarmente entre los Españoles para designar á los indígenas todavía salvages de aquellas comarcas.

La nacion de los Pacaguaras habita hasta hoy en la confluencia de los rios Mamoré y Beni. Por repetidas veces se habia logrado conducirlos á Exaltacion para efectuar su conversion al cristianismo; mas habiéndose visto siempre engañados han vuelto á su asilo primitivo, á excepcion de unos doce que no quisieron abandonar la mision. Su número no pasa de mil. Estos naturales se han manifestado siempre dispuestos á servir á los Españoles y Portugueses, sin jamas tomar parte en los disturbios de entrámbas naciones. Es muy estraño ciertamente que hallándose dispuestos á someterse sin resistencia á las reglas de conducta que se les quiera imponer, permanezcan hasta el presente en el mismo estado que en tiempos anteriores.