Moxos de Loreto de Moxos. 2,145
" de Trinidad. 2,604
" de San Xavier. 1,515
" de San Ignacio. 1,948
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8,212
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Total. 13,620
Se ve pues por esta esposicion que si la cuasi totalidad de los Moxos se halla sometida al cristianismo, todavía existen algunos en el estado salvage: estos (de lo cuales un pequeño número perteneció á las misiones, en tiempo de los Jesuitas) viven divididos en familias establecidas no léjos del rio Guaporé, y al este de las misiones de Concepcion y del Cármen, sin comunicarse jamas con sus compatriotas convertidos. Se ve tambien el número relativo de las diferentes tribus de los Moxos, Baures y Muchojeones, y puede calcularse la importancia que debe tener, en el seno de un pais anegado, una nacion cuyos habitantes aun pasan de trece mil, hablando todos ellos el dialecto moxo.
Acostumbrados á la obediencia, los Moxos tienen un carácter bondadoso, sociable, alegre, y mas que todo paciente; pero así como están siempre en disposicion de reír por la menor fruslería cuando se hallan entregados á sí mismos, de igual modo la servidumbre los ha hecho tímidos y taciturnos en presencia de los superiores.
Estos naturales tienen una aficion particular por el dibujo, la que no deja de estar acompañada de bastante habilidad: sus pinturas representan animales y plantas regularmente copiadas. Escultores, torneros , carpinteros, tejedores prácticos, fabrican infinidad de objetos curiosos que se llevan para vender en algunas ciudades del Perú. Muchos de entre ellos han aprendido el español y saben escribirlo muy correctamente: en una palabra, la nacion de los Moxos es quizas la mas susceptible de civilizacion. Entre todos los indios de la provincia, los Moxos son en la actualidad, no solamente los católicos mas decididos, sino que llevan el fanatismo á tanto, que todos los años, en la semana santa, se les ve regar las plazas públicas con la sangre que se sacan á fuerza de azotes. Son igualmente supersticiosos en sumo grado.
La nacion de los Itonamas se encuentra totalmente sometida, y no queda un solo salvage. En 1830 se contaban:
En Magdalena. 2,831
En San-Ramon. 1,984
Total. 4,815
Estos indios, de cuyo carácter he hablado ya mas de una vez en los capítulos anteriores, conservan todavía sus inclinaciones y costumbres primitivas, que la religion católica no ha podido desarraigar. Los tegidos que ellos fabrican son los mejores de la provincia. La lengua itonama está siempre en uso en ámbas misiones.
La nacion de los Canichanas, enteramente cristiana, forma hoy en dia la mision de San-Pedro. El número de su poblacion alcanzaba en 1830 á mil novecientos treinta y nueve individuos[1].
[Nota 1: Segun el P. Eguiluz, en 1694 este número era de cuatro á cinco mil. Es de creer que los misioneros hayan exagerado considerablemente la poblacion de cada una de sus misiones, ó que todas las naciones hayan disminuido desde entónces por lo ménos de una mitad.]