De la configuracion orográfica de un pais depende siempre la direccion de sus rios, siendo las cadenas de montañas las que determinan los grandes valles, y las pendientes de estos los valles secundarios. Tengo ya dicho que el declive general, partiendo de la cordillera, daba orígen al valle de Pelechuco y de Tuyche, que se estiende hácia el nordeste; esta es igualmentente la direccion del rio de este último nombre. Este rio, que es el mayor de todos los de la provincia de Caupolican, arranca, bajo el nombre de rio de Pelechuco, desde las cumbres nevadas que están al este de Suches, y formándose de muchos pequeños torrentes, desciende hasta el valle que lo denomina. Hácia la izquierda recibe el tributo de algunos arroyuelos, en tanto que por la derecha vienen á arrojarse en él los torrentes de Santa Ana y de Pilcobamba: algo mas abajo, y por este mismo lado, se le reunen el rio del Puente Grande, bastante caudaloso para ser atravesado por medio de un puente, y el rio de Amantala, mas considerable todavía, y que toma su orígen, lo mismo que el rio de Pata, en la cadena del norte. Vienen tambien á desaguar en él, por la ribera izquierda, el riachuelo de Motosolo, célebre por sus minas de oro, y mas adelante el rio de Moxos. Desde el punto en que el rio de Pata se arroja en el Pelechuco, este es ya bastante caudaloso para que no se le pueda pasar sinó en balsas, de las que á lo ménos es indispensable hacer uso en la época de las crecientes. Es tambien en ese punto donde él toma el nombre de Tuyche, y baja en seguida haciendo mil rodeos, pero llevando siempre su direccion general hácia el estenordeste. Poco á poco vase engrosando aun, recibiendo, por la derecha, ricos tributos del rio de Santa-Cruz y del rio Tupili, sobre todo de este último, que es el mas considerable. Hácia el este, á una gran distancia, llega luego, por el lado izquierdo, á reunirse con la corriente del rio de Chupiamonas. Finalmente, despues de haber acaudalado casi todas las aguas de la region montañosa de la parte habitada de la provincia, acaba por incorporarse, como á cinco leguas del este de San-José, al rio de los Mocetenes, y forma entónces el rio Beni.

Cuando este rio pasa cerca de San-José, se encuentra ya depositario de todos los raudales de las provincias de Muñecas, de Yungas de Sicasica y de Ayupaya, de las cuales me ocuparé mas tarde: sigue luego majestuosamente por la llanura, hácia el norte, dando numerosos giros y acreciéndose todavía, por su izquierda, con las aguas del riachuelo de Tumupaza, y con las de los rios Itaca y Tequije, cerca de Isiamas; y en Cavinas, con el tributo del rio Madidi que nace en la provincia de Carabaya, perteneciente al Perú, y que corre en una direccion paralela á la del rio Tuyche. El Beni continúa en seguida, corriendo por el llano, inclinándose al nordeste hasta los 10 grados de latitud, en donde se une finalmente al Mamoré, formando el rio de Madeira, que es uno de los principales tributarios meridionales del rio de Las Amazonas.

El riachuelo que pasa por Aten es el único que no desagua en el rio
Tuyche: él se dirije hácia el sud hasta caer en el rio Mapiri.

Lagos.

Si se esceptúan algunos muy pequeños, que se encuentran sobre los puntos mas encumbrados, hácia el oeste de la cordillera, bien pudiera decirse que la provincia de Caupolican carece de lagos. El mas espacioso de todos, situado en las inmediaciones de Suches, solo tiene una legua de largo, y como un cuarto de legua de ancho. Se ven otros dos, mas pequeños, cerca de Cololo: las aguas de todos ellos son muy heladas y enteramente desprovistas de pescado.

Temperatura y clima.

La provincia de Caupolican, primeramente por su situacion entre los trópicos, y en segundo lugar por sus montañas, las que elevándose hasta el nivel de las nieves perpetuas van luego declinando considerablemente hasta igualarse con los llanos, encierra en sí todos los temperamentos y todos los climas. Efectivamente, si se desea una temperatura la mas fria, y bajo de la cual caigan noche por noche fuertes heladas, acompañado todo esto de una sequedad grandísima, no hay mas que fijarse en Suches. Si se desea estar en un clima, al mismo tiempo que muy frio, lleno de nieblas y cerrazones, ó cubierto de esas nubes húmedas que se ven constantemente detenidas por la cordillera, no hay mas que encaminarse á Pelucho. A mas de estos dos estremos del frio seco y del frio húmedo, que resultan de la rarefaccion del aire, debida tambien esta á la demasiada elevacion de las montañas sobre el nivel de los mares, allí se encuentran, si se quiere, todos los temperamentos intermedios entre los ya mencionados y la zona tórrida, hasta llegar á los calores mas insoportables partiendo de los frios mas rigurosos. Así pues, Santa-Cruz, Aten, Apolo, Pata y Moxos participan de la temperatura de los límites tropicales, es decir, que hace en ellos todo el calor de los climas cálidos; pero al mismo tiempo se respira un aire templado por la elevacion de las montañas. No sucede así mas al interior, en los distritos de Tumupaza, de Isiamas y de Cavinas, en donde se esperimenta un calor tanto mas sofocante, cuanto que no hay en ellos sino llanuras uniformes y horizontales.

Si uno puede á su antojo encontrar en la provincia de Caupolican, ora el frio de los polos, ora el calor de las zonas tórridas, si ella participa en fin de todos los temperamentos, ofrece tambien, en cuanto á las lluvias, una grande variabilidad, segun la distinta posicion de los lugares. En Suches, por ejemplo, que está al oeste de la cordillera, reina un cielo enteramente raso; su temperatura es seca, y en el verano solamente, desde el mes de diciembre hasta el de marzo, caen algunos aguaceros ó un poco de granizo. Entretanto, si se pasa al otro lado de la cordillera, se halla, poco mas ó ménos á la altura de tres mil varas sobre el Oceano, un nivel permanente de nubes. Allí, lo mismo que en Pelechuco, hay casi siempre una especie de neblina que encapota el aire; y las lluvias en aquel punto son muy frecuentes. Mas abajo, en donde ya el cielo se despeja del todo, llueve principalmente en un período fijo, que cuenta desde diciembre hasta marzo. Sucede otro tanto en los llanos, donde aun se observa mucha mas regularidad acerca de las estaciones lluviosas.

Los vientos que reinan en la provincia son generalmente el norte ó el nordeste, que traen consigo un aire húmedo y caliente, muy favorable en todo para la naturaleza; pero si llegan despues de alguna tempestad á ser súbitamente reemplazados por el viento del sud, que sopla entónces con mucha violencia, baja al punto la temperatura de 10 grados por lo ménos; lo que es tan pernicioso para el hombre y los animales, como puede serlo para la misma vegetacion.

Fisonomía vegetal y animal.