El pueblo de este nombre, antigua mision de los franciscanos, se halla situado diez y nueve leguas al nornordeste de Tumupaza, en el seno de una inmensa llanura entrecortada por bosques y pajonales. El puesto central que ocupa relativamente á los otros pueblos interiores, le hecho merecer la preeminencia de capital del Partido-Chico, y es por lo tanto un vicariato distinto del de Apolo.

En cuanto á la agricultura y á la caza, Isiamas goza de los mismos privilegios que Tumupaza: hay ademas en su distrito una especie de ciervos muy grandes, y suele ser tambien mucho mayor el producto de su pesca en el rio Beni, el cual solo dista de allí, cuando mas unas trece leguas hácia el este. Todos los años, por los meses de agosto y setiembre, bajan los indios á este rio, para recoger gran cantidad de huevos de tortuga, que se encuentran con prodigiosa abundancia sobre sus orillas. Pescan igualmente en los vecinos rios de Tequije y de Itaca, y en una infinidad de estanques y de charcos que se forman cuando los rios salen de madre.

Los habitantes de esta poblacion, que asiende al total de mil ciento setenta, pertenecen á la nacion tacana, y tanto sus costumbres como sus trajes los asemejan enteramente á los Tumupaceños.

Los bosques de Isiamas están llenos de árboles cuya madera es muy estimada para la ebanistería; podemos citar entre ellos el jacarandá y la caoba: hay tambien allí multitud de árboles resinosos, tales como el sandragon, y de plantas oleaginosas como el tumijojo (nombre equivalente á pepita de piedra) que es una palmera, cuyos cocos sumamente duros, contienen almendras llenas de aceite: este se estrae solamente para alimentar las lámparas de las iglesias, y muy rara vez para el comercio. Sacan tambien el aceite de otras especies diversas de palmeras, como del comoruru, por ejemplo, que tiene la corteza espinosa, y de la tuema y del asajo. Esta última es la que de preferencia plantan, hasta en las mismas poblaciones, cerca de las casas; en donde se suelen ver igualmente algunos tamarindos.

Es poco notable la cria de ganados en Isiamas; se encuentran allí, sin embargo, algunos caballos.

CAVINAS.

Esta parroquia, situada á una distancia inmensa de Isiamas[1], es la última mision que se encuentra al norte de la provincia. Partiendo del pueblo que acabo de nombrar, se llega á Cavinas navegando por el rio Beni, el cual pasa hácia el este á poco trecho de este lugar. Aunque seria muy fácil entablar por tierra una comunicacion, abriendo un camino en medio de los llanos, no hay duda que la navegacion es preferible, siempre que se sustituyan á esas balsas formadas de troncos amarrados, de que se sirven actualmente, embarcaciones cómodas y regulares.

[Nota 1: El autor de una nota dice que esta distancia es de cien leguas, lo que me parece demasiado.]

El pueblo de Cavinas, habiendo sido reducido posteriormente á las otras parroquias, se halla exento de pagar tributos; su poblacion compuesta de Tacanas, en el número de mil, no tiene mas gefe que su cura, quien está encargado de regirlos tanto en lo espiritual como en lo civil; él es quien conduce sus frutos para cambiarlos por los objetos que ellos desean. Por lo demas, este distrito cuenta con las mismas producciones que Tumupaza, habiendo de particular en él, un árbol gigantesco, que produce cierta especie de almendras contenidas por grupos en una cáscara muy gruesa. Las llanuras servirian ventajosamente para la cria de ganados, si no fuera la inmensa muchedumbre de murciélagos[1] que se ceban por las noches en chupar la sangre á los pobres animales, siendo esto hasta el presente un grande obstáculo para su progreso.

[Nota 1: Especie perteneciente al genero de los vampiros.]