El rio Madidi, que toma su orígen cerca de Carabaya (en el Perú) pasa hácia el norte de Cavinas y no léjos del pueblo, el cual se halla precisamente construido sobre el ángulo muy agudo formado por la reunion de aquel rio con el Beni.
La posicion tan apartada de esta poblacion la pone cuasi en contacto con muchas tribus todavía salvages, pero que se encuentran en las mejores disposiciones para convertirse al cristianismo. Ya en 1830, setenta indios de esas tribus vinieron por su propia voluntad á someterse al régimen providencial de la parroquia; así es que si protegiese el gobierno su conquista, no tardarian todas ellas en constituir nuevas y grandes poblaciones, y esto con tanta mas espontaneidad, cuanto que se sustraerian entónces á las incursiones de los belicosos Machuis, sus implacables enemigos.
Poblacion de la provincia.
Como acabamos de ver, la provincia de Caupolican se compone de diez parroquias, cuya poblacion dividida en tres naciones distintas, es la siguiente, segun las reseñas tomadas en el año de 1832.
+—————————————————————————————-+ | NOMBRES | NOMBRES DE LAS NACIONES, | TOTAL | | | y número de la poblacion | | | de | de cada distrito. | DE | | |—————————————| LOS HABITANTES | | LOS PUEBLOS |QUICHUAS|APOLISTAS|TACAÑAS| de cada distrito.| |——————-+————+————-+———-+—————————| |Suches | | | | | |Pelechuco | 2.500 | | | 2.500 | |Pata | 165 | | | 165 | |Moxos | 122 | | | 122 | |Apolo | | 2.775 | | 2.775 | |Santa-Cruz de| | | | | | Valle-Ameno| | 941 | | 941 | |Aten | | | 1.033 | 1.033 | |San-José de | | | | | | Chupiamonas| | | 73 | 73 | |Tumupaza | | | 885 | 885 | |Isiamas | | | 1.170 | 1.170 | |Cavinas | | | 1.000 | 1.000 | | |————+————-+———-+—————————| | Totales| 2.787 | 3.716 | 4.161 | 10.664 | +—————————————————————————————-+
Esta planilla nos demuestra que la poblacion, enteramente indígena á escepcion del alcalde y del cura de cada distrito, asciende á diez mil seiscientos sesenta y cuatro habitantes, de cuyo número, dos mil setecientos ochenta y siete pertenecen á la nacion quichua, tres mil setecientos diez y seis á la nacion apolista, y cuatro mil ciento sesenta y uno á la nacion tacana. Si se agregan á estas cantidades como tres mil indígenas, todavía salvages, que habitan hácia el norueste, hácia el norte y hácia el nordeste de Tumupaza y de Cavinas, resultará un total general de trece mil seiscientas sesenta y cuatro almas.
Las tres lenguas primitivas de la provincia se hablan aun en ella por todas partes: así en Suches, Pelechuco, Pata y Moxos los habitantes se entienden solamente en quichua; los de Apolo y Santa-Cruz de Valle-Ameno siguen espresándose en apolista; miéntras que en Aten, y en todos los pueblos interiores, la lengua tacana es la sola que está en uso. Como los franciscanos tenian precision de comunicarse continuamente con los indígenas, en cada poblacion se encuentran intérpretes, á mas de que las relaciones comerciales, debidas al acopio de la cascarilla, irán contribuyendo poco á poco á generalizar el uso del castellano entre los indios, que no dejan ya de comprender algunas palabras.
Estos indígenas, generalmente hablando los mas dóciles, se sujetan, sin quejarse jamas, á las leyes que se les impone, siendo al mismo tiempo aptos para todo, tanto por su carácter, como por la facilidad de comprension que es en ellos natural. Lo que dejo dicho en el detalle de cada parroquia bastará para dar una idea de sus costumbres y de sus hábitos; podria solamente añadir que los Caupolicanos son todos pobres, sin que los aflija semejante pobreza, pues que poseen lo necesario para alimentarse á saciedad y para vestirse y procurarse algunos placeres, no pudiendo inquietarlos por otra parte el porvenir de sus hijos, en el seno de esa naturaleza tan fértil. Su pobreza relativa es una verdadera riqueza en el actual estado de cosas; pues ¡como desear los objetos de que no se tiene la menor idea! ¿y porqué trabajar mas de lo que es preciso para procurarse las pocas cosas que les son hoy en dia conocidas? El espíritu de posesion de riquezas, y de ir haciendo acopio de medios para procurarse en el porvenir toda especie de goces, es ya, por decirlo así, un principio de civilizacion desconocido para los pueblos que se aproximan, tanto como el de Caupolican, al estado primitivo. El único modo de remediar esa apatía natural, esa indolencia que se les echa en cara á todas las naciones todavía medio salvages, es hacer nacer entre ellas, por la frecuencia de relaciones comerciales, las necesidades que les son hasta el presente desconocidas. En seguida, el deseo de satisfacerlas, determinará necesariamente los esfuerzos del trabajo, con el que se han de proporcionar los medios.
Debe decirse, en elogio del carácter de estos habitantes, que todos ellos se consideran como si perteneciesen á una misma familia, viviendo en la mas estrecha fraternidad: así, por ejemplo, cuando hay alguno cuya cosecha llega á ser insuficiente para su provision del año, solicita como una cosa muy natural el ausilio de su vecino, quien con la mayor buena voluntad del mundo parte con él todo cuanto posee. Contando pues con los suyos, jamas un indígena pide á los estrangeros la mas mínima cosa. Si dan ellos tan generosamente á sus compatriotas lo necesario á la subsistencia, no se hallan ménos dispuestos á prodigar lo superfluo á los que son sus amigos.
El abuso de las funciones, que con motivo del gran número de festividades religiosas ha introducido el clero en Caupolican, lo mismo que sobre el llano boliviano, es sin duda la causa principal de la ruina y del desórden. Si en semejantes dias los indígenas de los pueblos interiores se contentan con ataviarse grotescamente y llevar sobre sus personas los variados plumages de los pájaros de sus florestas, sin beber otra cosa que la chicha, líquido fermentado, hecho de yucas, el cual ni es muy fuerte ni pernicioso, no sucede así con los naturales de Caupolican, que vestidos con igual estravagancia hacen uso del aguardiente, ocasionándoles esta bebida grandes gastos al mismo tiempo que la pérdida de su salud. Por otra parte, estas festividades religiosas (durante las cuales se ocupan continuamente en beber con sus amigos, pasando así muchos dias consecutivos) son tan multiplicadas, que casi no les queda tiempo para la labranza y demas faenas agrícolas, resultando naturalmente de todo esto grandísimos desórdenes.