[Nota 1: Véase la lámina 7.]

Cuando los bañados se encuentran enteramente secos, esta numerosa familia los abandonan para ir á tomar su asiento cerca de los rios; así es que las orillas del Mamoré se ven por todas partes animadas por multitud inmensa de pájaros ribereños: allí el tántalo, en bandadas de algunos millares, se pasea con mesurado andar sobre las partes fangosas, acompañado de la espátula rosada, ó de las garzas blancas; al paso que se ven los bancos de arena cubiertos de rayadores y de gaviotas, que hacen rezonar el aire con sus graznidos, si acierta á pasar por allí alguna embarcacion, á la que persiguen unidos con los chotacabras, temorosos acaso de que los navegantes les destruyan sus nidales.

La distribucion de las tormentas segun las varias regiones, no deja de ser un fenómeno curioso. Durante elestío, torrentes de lluvia inundadan la tierra; jamas se oye entretanto el estampido de un trueno, y hasta el viento parece mantenerse quedo. En la estacion del invierno, es decir, desde mayo hasta setiembre, el tiempo es generalmente hermoso, y los vientos varian de norte á nordeste. En tal periodo, las tempestades se forman de repente por la parte del sud: se oye entónces tronar estrepitosamente por todos lados: ruge el viento sud, y á par que cae el rayo, un verdadero diluvio inunda todo el suelo. Es necesario haber presenciado esas tormentas de las regiones tropicales, para tener una verdadera idea de la violencia con que sopla el viento, y de los torrentos de agua que se desprenden sobre la naturaleza espantada. Un frio rígido y penetrante sucede á semejantes borrascas, que hacen declinar súbitamente la temperatura como de veinte grados, manteniéndola en el mismo punto uno ó dos dias, pasados los cuales renace la calma. Estas tempestades son tanto mas singulares, cuanto que son desconocidas sobre las montañas, donde solo reinan en el verano (el cual empieza por noviembre y termina en mayo), siendo entónces casi periódicas como sucede en Chuquisaca. La impetuosidad con que sopla el viento del sud promueve inmediatamente en los grandes rios gruesas oleadas, que obligan á los viageros á suspender su marcha para no verse irremisiblemente sumergidos junto con sus canoas.

La seca acompañada de tempestades se prolonga hasta el mes de agosto, y la provincia, casi enteramente enjuta, no posee mas agua que la correntosa de los rios, ó la muy escasa que se mantiene estancada en lo interior de los inmensos bañados. La tierra se encuentra talmente seca, que se raja por todas partes, y la naturaleza entera parece calcinada con el solo reflejo de un sol abrasador. Por este tiempo se pueden recorrer á caballo todas esas llanuras poco ántes inundadas; los ganados retozan libremente por los verdosos y dilatados campos, y finalmente, la provincia de Moxos muestra con ufanía todo el completo de su vasta superficie.

Una nueva estacion principia en los meses de noviembre y diciembre: la vegetacion, que habia suspendido su crecimiento durante la estacion de seca, desenvuelve un tierno y lucido follage con el fomento de algunos aguaceros de primavera: la naturaleza entera desplega ostentosamente sus mas primorosas galas. ¡Cuán deliciosas son entónces las mañanas bajo la zona tórrida! Al despejarse con los primeros rayos del sol la espesa niebla que cubria las campiñas, con cuánto regocijo se respira el aire fresco de la atmósfera, y el perfume que por todas partes despiden de su seno las flores recien abiertas, ó las hojas que se desarrollan bajo la doble influencia del calor y de la humedad! Los pajarillos celebran alborozados el retorno de la aurora, saltando de hoja en hoja, y cortejando á esas hijas predilectas de la primavera, cuya diversidad de coloridos presenta los mas admirables contrastes. Aquí, matas enteras de la púrpura mas viva ó del dorado de mayor pureza, allí, los acacias cuyo olor es idéntico al de la bainilla, acullá, enfin, la pudorosa sensitiva con sus leves penachos color de rosa, lisongean agradablemente á la vista y sonrien á la imaginacion.

Fisonomía animal.

Las inundaciones hacen que el centro de la provincia caresca algun tanto de mamíferos; pero subiendo los rios hácia todas direcciones, se encuentra multitud considerable de monos[1] que ofrecen pieles magníficas, particularmente los de la especie mas grande: son tambien abundantes y muy notables por la hermosura de su piel los marimonos[2] y los monos chillones[3]. Cerca del Cármen hay muchedumbre de murciélagos que se alimentan de mosquitos[4]. No son nada escasos los tigres[5], sobre todo en las selvas; y al paso que rara vez se ven allí jabalíes[6], abundan prodigiosamente los antas[7] ó gran-bestias, los ciervos[8] y los venados[9]. Suelen tambien encontrarse á veces algunos borochis[10] ó lobos colorados, cuyos dientes, en virtud de una preocupacion popular, se emplean frecuentemente como un antídoto contra la picadura ponzoñosa de las víboras. Los rios se hallan entre tanto llenos de carpinchos[11] y de delfines ó bufeos[12].

[Nota 1: Especies de los géneros Lagothrix, Cebus fulvus, Calitrix antomophagus.]

[Nota 2:Ateles paniscus.]

[Nota 3:Mycetes seniculus y Caraya.]