La sola particularidad que se advertia en cuanto á los trages de estos indios, era la desnudez de las criaturas de ámbos sexos, que hasta la época de su pubertad no llevaban otra cosa que una liga mas abajo de la rodilla, y otra en el empeine del pié; las niñas se ponian ademas un cinturon.
Es de suponer que el régimen gubernativo de los Itonamas no debia diferenciarse del de los Moxos. En cuanto á sus creencias religiosas, se asegura que no tributaban adoraciones á ninguna divinidad bienhechora; que temian sí, y muchísimo, á un espíritu maligno llamado Chukiva: creian, por lo demas, en la existencia de otra vida.
Cuando alguna persona caia enferma, se ponia inmediatamente en camino para ir á buscar asistencia en la casa donde habia nacido, por mucha que fuese la distancia. Si sus parientes presentian la proximidad de su fallecimiento, gran cuidado tenian de cerrarle herméticamente la boca, la nariz y los ojos, á fin de que la muerte no pasase de aquel á los otros cuerpos; y muy á menudo acontecia que, sofocando la respiracion de los pobres enfermos, se les daba la muerte cuando esta no era tal vez llegada.
CANICHANAS.
Esta es la denominacion que se han dado los naturales de la nacion mas guerrera, mas temible y anómala que se encuentra en la provincia de Moxos. Los Españoles que habitan las provincias circunvecinas no los designan bajo otro nombre: los Jesuitas los llamaban Canicianas[1].
[Nota 1: El P. Eguiluz, loc. cit., pág. 35 á 36.]
Si hemos de dar crédito á las tradiciones, la nacion canichana habitaba en las riberas del Mamoré, muy cerca de los raudales que dan orígen al rio Machupo, y tambien sobre el curso de este mismo, estendiéndose hasta el lugar donde hoy se encuentra la mision de San-Joaquin. Todavía se notan en las llanuras del oeste del Machupo, entre San-Joaquin y San-Ramon, las trincheras que estos indios habian construido para resguardarse de sus enemigos. Sus numerosas poblaciones[1] se hallaban comprendidas entre los grados 13 y 14 de latitud sud y los 67 y 68 de longitud oeste de París; y aunque enteremente aislados de todos sus vecinos, se mantenian siempre en guardia contra sus asechanzas: lindaban hácia el este con los Itonamas, al oeste y norte con los Ites, al sud con los Moxos, y al norueste con los Cayuvavas.
[Nota 1: El P. Eguiluz dice (pág. 55) que componian 70 pueblos.]
La tez de los Canichanas, mas morena que la de los Moxos, es poco mas ó ménos como la de los Chapacuras.
Tan altos como los Moxos, su estatura llega por lo regular á cinco piés y dos pulgadas. Las mugeres son pequeñas en proporcion á la altura de los hombres.