Por la tez, el alto porte de los hombres, sus robustas formas, sus miembros fornidos, sus facciones regulares y agraciadas, su fisonomía dulce, los Cayuvavas se asemejan á los Moxos; y si su aspecto general está revestido de un poco mas de seriedad, en cuanto al resto reunen todos los caracteres físicos de esta nacion.

La lengua cayuvava se diferencia de los demas dialectos de la provincia en el fondo de las palabras; pues aunque tiene alguna analogía con los idiomas itonama, canichana y movima por la asperidad de muchos sonidos, es sin embargo mas eufónica. La complicacion del sonido de consonantes reunidas es demasiado frecuente: la de las consonantes unidas dx y dj, antepuestas á vocales, es un poco dura; no obstante, la consonante segunda conserva siempre el sonido suave de la pronunciacion francesa ó castellana. Tambien se advierten, entre los sonidos peculiares á la lengua, la u débilmente nasal, la x, la a muda, la ch y algunas terminaciones en an y ain, las únicas que se notan al fin de un número limitado de voces, pues todas acaban invariablemente en vocal. El sonido gutural de la j española es muy comun, así como la ch de esta lengua, faltando únicamente la l en el alfabeto de este idioma, exento por otra parte de anomalías. Los adjetivos se adhieren á los dos géneros. El sistema de contar no tiene relacion con el número de los dedos; pero presenta una particularidad notable. Los números, que ordinariamente solo se unen á los otros despues del diez, en el sistema de los Cayuvavas empiezan á juntarse desde el seis. Todas las lenguas americanas poseen nombres diferentes para las unidades, y cuenten luego diez y uno, etc., mientras que los Cayuvavas llegan hasta el cinco solamente, y prosiguen diciendo, para el seis, carata ribobo (uno y cinco), para el siete, mitia ribobo (dos y cinco), y de este modo hasta diez; empezando despues las decenas, y contando por todo, solamente hasta ciento.

El carácter de los Cayuvavas tiene muchísima analogía con el de los Moxos, y bien pudiera decirse que es mas noble. En estremo valientes, atrevido», emprendedores, industriosos, francos y leales, eran estos indígenas los guerreros mas temidos por las otras naciones: sus armas consistian en el arco y las flechas; manejaban tambien la lanza, y marchaban al combate organizados en falanges capitaneadas por gefes especiales.

Su religion se fundaba en la creencia de un ser protector de todas las cosas, llamado Idaapa, y de un genio maléfico, autor de todas las desgracias, llamado Mainajé. Admitian estos indios la inmortalidad del alma; y como los Itonamas, creian deber impedir que la muerte se escapase del cuerpo de un agonizante, tapándole bien la boca y la nariz. Los hombres interrumpian sus trabajos durante la indisposicion mensual de sus mugeres, y no se atrevian á emprender cosa alguna mientras permanecian viudos.

A pesar de la diferencia de lenguage, los Cayuvavas se parecen demasiado á los Moxos, en el carácter y otras circunstancias físicas y morales, para que no pertenezcan á la misma rama que estos.

NACION DE LOS ITENES.

Esta nacion parece haber dado su nombre al rio que baja del este para ir á reunirse con el Mamoré hácia los 12 grados de latitud sud. Los Itenes ocupaban el territorio comprendido entre los rios Iténes y Mamoré, estendiéndose treinta leguas hácia el norte, desde el ángulo formado por la reunion de estos rios: su poblacion se componia de pequeñas aldeas, dispersas en el interior de las tierras, en medio de los bosques, ó sobre las orillas de los arroyos que desaguan en el Mamoré. Circunscriptos entre los grados 12 y 13 de latitud sud, y los 67 y 68 de longitud occidental, tenian por vecinos hácia el sud á los Canichanas; hácia el norueste á los Movimas; hácia el oeste á los Cayuvavas.

En nada se diferencian estos naturales de los Moxos y Cayuvavas; su tez, sus formas y facciones son totalmente idénticas; diriase solamente que su fisonomía está revestida de alguna mas seriedad.

El idioma de los Itenes difiere de los otros idiomas de la provincia en cuanto al fondo y á la pronunciacion; pero algunas palabras de su dialecto y del de los Chapacuras, cuya estrecha analogía no puede ser efecto de la casualidad, me hacen creer que hubo en otro tiempo algun contacto entre estas dos naciones, sin que por esto deje de notarse una diferencia muy marcada en sus respectivos lenguages. El de los Itenes sin duda alguna es el mas lacónico, el mas dulce y eufónico de todos los idiomas americanos; todas sus palabras terminan en una vocal, y no se encuentra una sola que encierre en su composicion consonantes duras. Los sonidos guturales y nasales son desconocidos, y los compuestos de consonantes resultan solamente de la union de la b con la z francesa, pero no hieren desagradablemente al oido. Las letras f, g, j, l, x son del todo estrangeras. No se advierte la menor anomalía en los sustantivos; los adjetivos pertenecen á un mismo tiempo á los géneros masculino y femenino. Finalmente, de todas las lenguas, la iténes es la mas simple en su pronunciacion, así como la mas lacónica en sus formas; frecuentemente una sola emision de sonido basta para designar un objeto. El sistema de numeracion alcanza solamente al cinco, y no tiene relacion con el número de los dedos.

Si el carácter de estos naturales se parece poco al de los Moxos, tiene alguna semejanza con el de los Canichanas. Independientes y altaneros por demas, valientes hasta ser temerarios, guerreros indómitos, no carecian entre ellos de franqueza y de bondad.