BOTÁNICA.—Relator, el Sr. Adolphe Brongniart.

«En fin, la tercera region que él ha explorado con un cuidado muy especial, comprende toda la república de Bolivia y algunos puntos del Perú; ella abraza, entre los grados 13 y 22 de latitud sud, una extension mayor que la de la Francia entera, y presenta las alturas mas variadas, desde el nivel del mar al oeste y las llanuras inundadas de la provincia de Moxos al este, hasta las cimas cubiertas de nieves perpetuas de la parte mas elevada de los Andes.

«Tres años ha pasado en esta interesante comarca, la que ha recorrido por todas partes. En medio de las investigaciones de toda especie, á las que este laborioso viagero se habia entregado, ha podido hallar todavía el tiempo suficiente para recoger y preparar con cuidado mas de mil seicientas especies de plantas, de entre las cuales muchas serán de un grande interes para la ciencia.

«Esa inmensa cordillera de montañas, que costea el gran oceano Pacífico, desde el cabo de Hornos hasta el istmo de Panamá, está bien léjos de haber sido estudiada en toda su extension con respecto á sus producciones naturales; Mutis, Ruiz y Pavon, Dombey, Haenke, y mas recientemente los señores de Humboldt y Bonpland han explorado su parte norte, desde Panamá hasta Lima, es decir, hasta los 12 grados de latitud sud. Por otra parte, Ruiz y Dombey antiguamente, y en los tiempos modernos el infortunado Bertero, muchos botánicos ingleses y alemanes, y nuestros compatriotas los señores de Urville, Lesson, Gaudichaud y Gay habian estudiado con cuidado las riquezas vegetales de Chile desde los 30 hasta los 38 grados de latitud sud; pero todo el espacio comprendido entre los 12 y los 30 grados de latitud austral, no habia sido visitado por botánico alguno conocido. Es en esta parte sin embargo en donde se encuentran las alturas mas elevadas de la cordillera de los Andes; es en ella en donde las vastas planicies, vecinas al límite de las nieves perpetuas, se extienden sobre una grande superficie. Es de esta region, casi desconocida para los naturalistas, que el señor de Orbigny ha visitado una grandísima parte, comprendida entre los 12 y los 22 grados de latitud. Mas él no se ha limitado á recorrer solamente esa cadena de montañas tan notable por sus producciones vegetales, ha estudiado igualmente la vegetacion de las partes bajas y abrasadoras que se extienden hasta las fronteras del Brasil; y si sus investigaciones sobre otros ramos de historia natural no le han permitido, como nos lo dice él mismo, recoger todas las innumerables plantas que encontraba en esos parages, mas de mil seiscientas especies distintas, colectadas de un modo muy inteligente en los sitios que podian presentar mayor interes á la geografía botánica, testifican á un mismo tiempo su celo activo para todos los puntos de las ciencias, y el tino que lo guiaba en aquellas de que él no habia hecho un estudio especial.

«Muchas plantas recogidas, sea en las provincias centrales ó sobre las cordilleras, son evidentemente nuevas; y aunque seria preciso entrar en un exámen mas escrupuloso que el nuestro para fijar el número con exactitud, pueden contarse, sin riesgo de mucho engaño, mas de trescientas ó cuatrocientas especies totalmente desconocidas, que ha recogido en esta parte de su viage; y todas, nuevas ó ya conocidas, serán de un grande interes para la geografía botánica, suministrando un eslabon que faltaba para unir la vegetacion de Chile con la del Perú y con la de Colombia.

«Lo que da todavía mas valor á estos objetos, son las notas precisas sobre las localidades, las alturas y los carácteres fugitivos de todas esas plantas que ofrecen los catálogos del señor de Orbigny. Estas notas y la atencion escrupulosa con la cual se ve que, en los lugares importantes, este celoso viagero ha recogido las especies mas pequeñas y ménos aparentes, prueban que el señor de Orbigny, aunque no habiéndose ocupado especialmente de botánica, no era estrangero á esta ciencia. Pero réstame señalar un verdadero trabajo científico, emprendido y continuado por este naturalista con una perseverencia y un talento que merecen los mayores elogios: quiero hablar de sus investigaciones sobre las palmeras.

«La imposibilidad de conservar como corresponde en herbario, á manera de las otras plantas, esos inmensos vegetales, habia hecho, hasta estos últimos tiempos, que su conocimiento fuese imperfecto; solamente los frutos de algunos de ellos se registraban en nuestras colecciones, y habian podido ser estudiados por nuestros botánicos. Para formarse una idea de sus otras calidades era necesario recurrir á las obras de algunos antiguos naturalistas, que habian dibujado estos árboles, tomando copia de la naturaleza, tales como Rumphius, Rheede, Plumier: estas nociones eran bien imperfectas á causa del poco adelanto de la botánica en la época en que esas obras se ejecutaron.

«Se ha dado un gran paso en estos últimos tiempos con la publicacion de la magnífica obra del señor Martius sobre las palmeras del Brasil; pero esta obra apénas estaba publicada y aun no existia en Francia cuando partió el señor de Orbigny. Muchos botánicos le aconsejaron que diese toda su atencion al estudio de esta hermosa familia, y que aprovechase de sus talentos en el dibujo y de su habilidad en imitar la naturaleza con una rara exactitud, para traer á Europa los materiales mas completos que le fuese posible recoger, durante su largo viage, para una historia sobre las diversas especies de esta hermosa familia.

«Nuestra esperanza á este respecto ha sido mas que colmada, y una serie de dibujos de cuarenta y ocho especies de palmeras, representadas, no solamente en entero para hacer conocer su porte, la forma de sus troncos y la disposicion de sus hojas, sinó tambien en los menores detalles de sus flores y de sus frutos, son unos materiales importantísimos; si se considera sobre todo que estos dibujos están acompañados, para todas las especies, de una description muy detallada hecha en los mismos lugares, y de notas sobre su uso y su distribucion geográfica; y para la mayor parte de entre ellas, de porcion de tallos, de hojas secas, de frutos y de flores que ayudarán á verificar y completar lo que los detalles de los dibujos del señor de Orbigny dejasen por desear. Mas zoologista que botánico, en medio de investigaciones y observaciones de toda especie, este sabio viagero ha hecho lo que muchos botánicos habian descuidado, por la dificultad que presenta el estudio de estos vegetales tan notables. Merced al señor de Orbigny las palmeras de Bolivia son mejor conocidas que las de la Guayana.

«Por todo lo que precede se ve que las colecciones botánicas del señor de Orbigny, junto con las notas y los dibujos, que las acompañan pueden extender muchísimo nuestros conocimientos sobre la vegetacion de la América meridional. Permítasenos, al concluir, manifestar un deseo que sentimos vivamente: este es de que no se dejen tan preciosos materiales guardados por largos años en las colecciones públicas, ó en los cartapacios del autor, para publicarse luego por fragmentos que les quitarian todo el interes del conjunto geográfico.