El carácter de esta nacion es totalmente distinto del de los Guarayos: en vez de ser dulces y afables como estos, son muy poco dados, y viven en el corazon de las selvas mas impenetrables, errantes y divididos en pequeñas familias, sin otra ocupacion que la de la caza. Las chozas en donde moran están formadas de ramas entretegidas, y léjos de tener alguna comodidad, solo revelan el estado salvage mas completo. Su industria se limita á la fabricacion de sus armas, que se componen de arcos de ocho piés de largo, con flechas de igual dimension: hacen uso de tales armas, sentándose en tierra, y sirviéndose de piés y manos para lanzar las flechas con mas violencia. Ambos sexos andan totalmente desnudos, y no llevan adornos de ninguna especie ni se pintan el rostro.

En sus jornadas ordinarias jamas de sirven de canoas: si tienen que atravesar algun rio, lo hacen por medio de un puente colgante, formado para el caso de la manera siguiente. Clavan primero, sobre el ribazo, un grueso horcon destinado á soportar una soga que amarran en varias estacas, oblicuamente clavadas en tierra detras del horcon; terminada esta maniobra, cubren la soga de bejucos, fijándolos, para que no los arrastre la corriente, en esos espigones que suelen encontrarse en medio de los rios. Una vez afianzada la soga en ámbos ribazos, queda bien tirante, y entónces las mugeres y niños agarrándose de los bejucos que cuelgan encima de las ondas, consiguen pasar el rio sin peligro de ser arrebatados por la corriente.

Resúmen.

Todas la naciones de la provincia de Moxos estaban divididas en pueblos: su manera de regirse era uniforme. Cada nacion se repartia en tribus, y cada tribu tenia un gefe, cuya autoridad se limitaba á muy poca cosa: á decir verdad, no formaban todos estos indígenas un cuerpo de nacion. Las únicas atribuciones de los gefes nombrados por cada tribu, consistian en ir al frente de los guerreros que marchaban al combate, en emitir su dictámen en casos arduos, y en servir de médicos ó sacerdotes; pero sin ejercer nunca los dos últimos cargos á la vez.

La religion se diferenciaba, no solamente segun las naciones, sino tambien segun las tribus; todas ellas tenian un sin número de fiestas y solemnidades, cuyo no menor objeto era el reunirse para beber sin tasa licores fermentados. Frecuentemente su culto no era otro que el de la naturaleza.

Por la esposicion que acabo de hacer sobre las costumbres de los naturales que han habitado la provincia de Moxos, ántes de ser conquistada por los Españoles, se ve que todos estos indígenas poseian poquísimos elementos de prosperidad, y sobre todo de civilizacion progresiva.

Segunda época, desde la llegada de los Españoles hasta la entrada de los Jesuitas (de 1562 á 1667).

La oscuridad mas completa reina entre los historiadores acerca del descubrimiento de la provincia de Moxos. Se sabe únicamente que los aventureros españoles, compañeros de Chavez, tuvieron noticia de ella en el año de 1562[1], y que Diego Aleman penetró hasta allí, por Cochabamba[2], en el de 1564.

[Nota 1: Viedma, Informe de la provincia de Santa-Cruz, pág. 39, § 494.]

[Nota 2: Garcilaso de la Vega, Comentario real de los Incas, pág. 242, hablando de una incursion de los Incas en Musu, hace mencion de la entrada de Diego Aleman, por el año de 1564, á la provincia de Musu, llamada Moxos por los Españoles; mas como es probable que confunda este autor dos paises distintos en las denominaciones de Musu y Moxos, no se sabe qué partido tomar. Sin embargo, parece cierto que Diego Aleman emprendió una espedicion á Moxos.]