[299] Cod. Col., loc. cit.
[300] Hist. del Nuevo Mundo (lib. II, § 12); Barrow (Voy. into the Arct. Regions, páginas 23 y 26), cree que en la Vida del Almirante, cap. IV, debe leerse 1467, en vez de 1477.
[301] Spotorno, Códice Col. Amer., p. XV.
[302] Véanse los ejemplos reunidos en el Dicuil de M. Letronne, páginas 37 y 38. La traducción latina de Ptolomeo, de Θούλη, en Thyle, fué la que indudablemente guió á los geógrafos de la Edad Media. Es singular que Colón no emplee el nombre de Islandia, que debía haber oído en el Norte, y que se cree encontrar ya en Edrisi, pág. 275.
[303] Gosselin, t. IV, páginas 171 y 174. Al nombrar la isla de Mainland, sigo la opinión de d’Anville, de Gosselin y de Mannert (Einl. in die Geogr. der Alten, pág. 157). Malte Brun cree que la Thulé de Pytheas es la extremidad de Jutlandia, y se funda en los antiguos nombres escandinavos de Thy ó Thyland (Geogr. Univ., t. I, pág. 120); y mucho antes que él, Rudbeck (Atlantica, t. I, pág. 514), muy afecto á interpretaciones etimológicas, encontró solamente en las palabras Tiel y Tiulé la significación general de límite ó extremidad de una tierra. Ya Ortelio, en 1570, tomó el Thyle de Pytheas por la península de Escandinavia (Theatr. Orbis, p. 103). Las mismas ideas se han expresado en distintas épocas.
[304] De situ Daniæ, c. 224 (Torf, Hist. Univ., cap. 15). La muerte de Adam de Misnie, canónigo del cabildo de Brema, es algo posterior al año de 1076. El curioso fragmento del antiguo poema alemán del siglo XI, descubierto en la biblioteca del príncipe de Fürstenberg, en Praga, demuestra también de qué modo la propagación del cristianismo en las regiones boreales dió celebridad al nombre de Islandia. Este poema (que es una especie de cosmografía calcada en la enciclopedia de Isidoro de Sevilla) menciona el viaje de un obispo, Reginprecht, hacia la isla recientemente visitada por los misioneros sajones (Hoffmann, Von Fallersben, Merigarto, 1834, páginas 5, 12 y 18). La geografía árabe de Edrisi (Liber Relax., pág. 274), compuesta en el año de 1153, cita la Islandia en la cuarta parte del séptimo Clima, según la traducción latina de Gabriel Sionita; pero el texto original dice primero Lislandeh, después Itshlandeh, que también puede pronunciarse Esthlandeh. Llamado este país una tierra como Magog, y no una isla, queda la duda de si las ciudades problemáticas Deghvateh y Belouri pertenecen á Islandia ó á una parte del continente escandinavo. En los extractos de Ebn-al-Uardi y de Bakoui, que debemos á M. de Guignes, padre (Not. et Extr. des man., t. II, páginas 19 y 389), y que son posteriores en muchos siglos al geógrafo de Nubia, nada encuentro acerca de la última Thulè, más allá de Youra, en el mar de las Tinieblas.
[305] Las Casas murió á la edad de noventa y dos años en Madrid, en Julio de 1566.
[306] Theatr. Orbis terr. (edic. de 1601), páginas 5 y 6.
[307] La publicación de los Zeni por Marcolini (Venecia, 1558) excitó tan vivo interés, que la carta marina de esta expedición fué repetida en 1561 en la Geographia di Tolomeo, de Ruscelli, y en la Geographia Ptolomei, de Josephus Moletti. Sebastián Münster y Ramusio murieron antes de que apareciera la edición de Marcolini; Ramusio en Padua en 1152, y Sebastián Münster, uno de los hombres más eminentes de su siglo, en Basilea en 1552, á causa de la peste. Sólo el segundo volumen de la Raccolta de Ramusio, publicada en 1583, presenta el extracto del viaje de los Zeni, viaje que no nombran las cosmografías de Münster de 1544 y 1550. La minuciosa comparación de estos datos tiene alguna importancia, porque prueban que, á pesar de la indicación del nombre de Frieslanda ó Thulé meridional en la biografía de Cristóbal Colón, en 1558 nada se sabía acerca de estos descubrimientos de los venecianos en el Norte. Advierto que la isla de Frislanda falta también en el mapa de Rivero (1529), que prolonga la Groenlandia (Engrolant) al Oeste y al Este para unirla á Suecia, y falta en Grynæus (1532) y en el Opusculum Geographicum de Juan Schoner (1533).
[308] Zurla, Diss. intorno ai viaggi e scoperte settentr. di Nicolo e d’Antonio fratelli Zeni, en el segundo volumen de la obra di Marco Polo e di altri viaggiatore Veneziani, 1809, páginas 6-94; Malte Brun, Ann. des Voyages, t. X, pág. 69; y Precis de la geogr., edic. de 1831, páginas 489-499; Dezos de la Roquette, en la Biogr. Univ., t. LII, pág. 236, donde se encuentra indicada, aunque como simple recurso de investigaciones, la hipótesis de M. Walckenaer de que la Frislanda es el norte Drogeo (Drogio, Droceo); el sur de Irlanda, Estotiland, que Ortelius llama Novi Orbis pars y Malte Brun la isla de Tierra Nueva, el norte de Escocia y el Engroveland (Grolandia del mapa de los Zeni) el mediodía de Islandia. Un marino muy instruído, el capitán dinamarqués M. Zahrtmann, que, ocupado en trabajos astronómicos, ha vivido en París largo tiempo, acaba de publicar también en las Memorias de la Sociedad de Anticuarios del Norte en Copenhague, una disertación acerca de los supuestos viajes de los Zeni, que aun no he estudiado.