El descubrimiento de América y la necesidad, por decirlo así, hebraica, de poblar este continente por el Asia, hicieron discutir las distintas clases de comunicaciones que pudieron ser favorecidas por las corrientes oceánicas y por los vientos. Pareció sin duda poco probable que llegaran esquimales á las costas de Alemania, y mientras Vossio, el sabio comentador de Mela, creía que los indios de Cornelio Nepote eran Bretones que se pintaban el cuerpo, otros comentadores, adoptando la explicación de Gomara y de Wytfliet, sustituían al Suevorum rex un príncipe escandinavo[457] que había recogido los náufragos en las costas de Noruega.

La analogía del hecho no desmentido de la llegada de los esquimales á las islas Orcades, hecho que antes he mencionado, esclarece mucho el que ahora examinamos; y teniendo en cuenta los numerosos ejemplos de individuos que han caído en manos de los bárbaros, siendo llevados como cautivos, de nación en nación, muy lejos del lugar del naufragio, sorprende menos que fueran conducidos á las Galias algunos extranjeros, pasando desde las Islas Británicas á Batavia y á Germania; lo extraño es que en sucesos semejantes ó de igual modo enigmáticos, ocurridos en la Edad Media, se hable también de las costas germánicas.

Estos acontecimientos se refieren á los reinados de los Othones y de Federico Barbarroja, y son, por tanto, de los siglos X y XII.

He aquí los distintos testimonios:

«Nos apud Othonem legimus, dice el Papa Eneas Sylvio en su gran obra geográfica é histórica (cap. II, página 8), sub imperatoribus teutonicis indicam navem et negotiatores Indos in Germanico littore fuisse deprehensos.»

Se lee en la Historia de las Indias de Gomara, después del pasaje en el que designa los indios de Metelo Céler como esquimales del Labrador: «Asegúrase también que en tiempo del emperador Federico Barbarroja aportaron á Lubeck algunos indios en una canoa[458].

Sir Humphrey Gilbert, después de discutir prolijamente en cuatro capítulos el pasaje de Cornelio Nepote, añade: «En el año de 1160 y en el reinado de Federico Barbarroja, llegaron algunos indios, upon the coast of Germanie[459].

Mucho tiempo he perdido en vanas investigaciones de las primeras fuentes de estos curiosos sucesos. ¿De dónde supo Gomara, historiador generalmente muy exacto, que los indios habían sido llevados á Lubeck? ¿Lo sabría por el piloto polaco Juan Scolmus, de quien antes he hablado, que en Bergen y en Dinamarca pudo estar en relaciones con marinos de Lubeck? ¿Cómo es posible que los continuadores de los Anales de Othón de Freising y el franciscano Ditmar, autor de la excelente Crónica de Lubeck[460], nada supieran de estos supuestos indios?