QUE PREPARARON Y PRODUJERON EL DESCUBRIMIENTO
DEL NUEVO MUNDO.


I.

Lo que se proponía Colón en sus viajes de descubrimiento.

Ingeniosamente ha dicho d’Anville que el mayor de los errores[4] en la geografía de Ptolomeo, guió á los hombres en el mayor descubrimiento de nuevas tierras. De igual manera puede decirse que la tradición fabulosa, ó más bien, el mito nestoriano del preste Juan, que desde el siglo XI hasta el XV ha ido avanzando poco á poco del Este del Asia hacia la meseta de Habesch, ha contribuído poderosamente á los conocimientos geográficos de la Edad Media.

El motivo que excita un movimiento, llámese como se quiera, error, previsión vaga é instintiva, argumento razonado, conduce á ensanchar la esfera de las ideas, á abrir nuevas vías al poder de la inteligencia.

Comparando entre sí documentos de distintas épocas, nótase que Cristóbal Colón, antes y después de su descubrimiento, á medida que avanzaba en edad, emitió opiniones contradictorias acerca de los verdaderos móviles de su primera y feliz expedición. Se ha demostrado recientemente[5] que fué en Portugal hacia 1470, esto es, tres años antes de recibir los consejos del florentino Pablo Toscanelli, donde y cuando Colón concibió la primera idea de su empresa. Fundáronse entonces las esperanzas de este grande hombre, como es sabido, en lo que llamó «razones de cosmografía», en la corta distancia que se suponía entre las costas occidentales de Europa y Africa y las del Cathay y Zipangu, en las opiniones de Aristóteles y de Séneca y en algunos indicios de tierras hacia el Oeste de que había tenido conocimiento en Porto Santo, Madera y las Azores.

Fernando Colón, en la Vida del Almirante, nos ha transmitido en cinco capítulos[6], y conforme á los manuscritos auténticos de su padre, el conjunto de razones en que fundaba un proyecto cuya ejecución fué aplazándose durante veintidós años hasta la vejez de Colón.

Newton á la edad de veinticuatro años lo había descubierto todo, el cálculo de las fluxiones, la atracción universal y lo que llamó análisis de la luz; mientras Colón contaba cincuenta y seis años cuando, saliendo de la barra de Río de Saltes el 3 de Agosto de 1492, emprendía la carrera de los grandes descubrimientos, y había cumplido sesenta y ocho cuando su último y peligroso viaje á las costas de Veragua y de los Mosquitos.

Antes de su primer viaje, en 1492, para acreditar su sistema y probar que por el Oeste y por camino más corto se podía ir «á la tierra de las especias», dió Colón importancia á motivos y sucesos de escaso valer que, después de su muerte, sirvieron á sus enemigos, en el famoso pleito entre el fiscal del Rey y D. Diego Colón, para hacer creer que el descubrimiento de América, fácil y previsto desde hacía largo tiempo, no había sido completamente nuevo. De estos sucesos insignificantes, de estos motivos deducidos de las opiniones de los antiguos, de algunos indicios de tierras, y en general de los conocimientos cosmográficos, prescindió Colón en sus últimos días. La lettera rarisima[7] dirigida al rey Fernando y á la reina Isabel desde Jamaica el 7 de Julio de 1503, y aun más el bosquejo de la obra extravagante de las Profecías, escrito en parte de puño y letra del Almirante con posterioridad al año de 1504 (diez y ocho meses antes de su fallecimiento), prueban con cuánta fuerza de persuasión se había apoderado progresivamente de su alma una teología mística[8]. «Ya dije, escribe Cristóbal Colón (folio IV de las Profecías), que para la esecucion de la impresa de las Indias, no me aprovechó razon, ni matemática, ni mapamundos: llanamente se cumplió lo que dijo Isías»[9]: «Nuestro Redentor dijo que antes de la consumacion deste mundo se habrá de cumplir todo lo questaba escrito por los Profetas, el Evangelio debe ser predicado en toda la tierra y la ciudad santa debe ser restituída á la Iglesia. Nuestro Señor ha querido hacer un gran milagro con mi viaje á la India. Preciso es apresurar el término de esta obra, lumbre que fué del Espíritu Santo, porque por mis cálculos, de aquí hasta el fenecer del mundo sólo restan ciento cincuenta años.»