NOTAS.


[1] La edición in-folio contendrá además el Análisis razonado de los materiales de que me he valido para construir los mapas y los perfiles hipsométricos.

[2] Præ lætitia prosiliisse te, vixque á lachrymis præ gandio temperasse, quando literas adspexisti meas, quibus de antipodum orbe latenti hactenus, te certiorem feci, mi suavissime Pomponi, insinuasti. Ex tuis ipsis literis colligo, quid senseris. Sensisti autem, tantique rem fecisti, quanti virum summa doctrina insignitum decuit. Quis namque cibus sublimibus præstari potest ingeniis isto suavior? quod condimentum gratius? A me facio conjeturam. Beari sentio spiritus meos, quando accitos alloquor prudentes aliquos ex his qui ab ea redeant provincia (Hispaniola insula). Implicent animos pecuniarum cumulis augendis miseri avari: nostras nos mentes, postquam Deo pleni aliquandiu fuerimus, contemplando, huyuscemodi rerum notitia demulceamus.—Esta carta, que con tanto acierto pinta los placeres de la inteligencia, ha sido escrita, conforme á la común opinión, á fines de Diciembre de 1493. (Opus Epistolarum Petri Martyris Anglerii Mediolanensis, Protonotarii Apostolici, Prioris Archiepiscopatus Gratanensis, atque á consiliis rerum Iudicarum Hispanicis). Amstelodami, 1670; Epíst. CLII, página 84.

[3] Acerca de los trabajos científicos de este hombre extraordinario, véase Capmany, Memorias históricas del comercio de Barcelona. Quæst. II, pág. 68.

[4] La suposición de que Asia se extendía hacia el Oriente más allá de los 180 grados de longitud. Véase también Rennel, Geography of Horodotus, pág. 685.

[5] Navarrete, Viajes de los españoles, t. I, pág. LXXIV.

[6] Capítulos V al IX. No ha sido posible descubrir hasta ahora el original español de esta biografía, cuyo manuscrito puso el nieto de Cristóbal Colón, D. Luis, Duque de Veragua, en manos de un patricio genovés llamado Fornari. De una copia que sin duda era bastante defectuosa fué traducido en 1571 al italiano por Alfonso de Ulloa, y retraducido del italiano al español en 1749, para insertarlo en la colección de Historiadores primitivos de Indias, de González Barcia (t. I, pág. 128). Compárese también Antonio de León, Epitome de la Biblioteca Oriental y Occidental náutica y geográfica, 1629, pág. 62; y Spotorno, Códice diplomático Colombo Americano, 1823, página LXIII.

[7] Es la que llegó á ser célebre por la reimpresión italiana que hizo Morelli, bibliotecario de Venecia, en Bassano en 1810. Había sido ya impresa en español en los primeros años del siglo XVI. (Antonio de León Pinelo, Biblioteca Occidental, 1738, t. II, pág. 566), y aun en italiano, según Bossi, en Venecia en 1505.