[129] Barcia, pág. 7, a; Herrera, t. I, pág. 4.
[130] Academia dei Dubbiosi, anterior á la de los Stabili y de los Gelosi.
[131] El historiador Herrera no conoció el nombre de Toscanelli, ni tampoco el sabio autor del Commerce and Navigation of the Ancients, M. Vincent, que en su Dissertation sur les Seres (t. II, págs. 613-618) discute con gran sagacidad las diferentes causas de la empresa de Colón.
[132] Wagenseil, Sacra parentalia B. Georgio Frid. Behaimo dicata, pág. 16. Postel dice ya terminantemente en la página 22 de su Cosmografía: «Ad 54 grad. (lat. mer.) ubi est Martini Bohemi fretum á Magaglianeso alias nuncupatum.»
[133] «Y cuanto más se extienda la parte oriental de la India al Oriente hacia las islas del cabo Verde, más fácil será llegar á ella en pocos días: esta opinión se la confirmó á Colón su amigo Martin de Bohemia, portugués, natural de la isla de Fayal, gran cosmógrafo» (Herrera, déc. I, lib. I, cap. 2). Sorprende que Robertson (Hist. of Amer., 1777, t. II, pág. 434), á pesar de las luminosas disertaciones de un profesor de Gottinga, M. Tozen, publicadas en 1761 (Der wahre und erite Entdecker deruen Welt gegen die ungegründeten Ansprüche von Vespucci und Behaim, págs. 87, 113), y la obra aun más antigua de Doppelmayr (Hist. Nachr. von Nürnberger Mathem, und Künstlern, pág. 30), haya caído en el mismo error de creer portugués á Martín Behaim. El título de gran cosmógrafo que le da Herrera prueba que no le confundía con el canónigo portugués Martínez, encargado por su Gobierno de la correspondencia con Toscanelli sobre el camino más corto para ir á las Indias.
[134] Es la semilla del Amomum Granum Paradisi de Afzelius, objeto de muy importante comercio (sobre todo para la ciudad de Amberes) antes de la expedición de Gama. Esta semilla de una Drymirhisea, poco conocida hasta hoy, llegaba entonces á las costas septentrionales de Berbería por medio de las caravanas de Guinea que atravesaban el desierto de Sahara. La malagueta rivalizaba con la verdadera pimienta (Piper nigrum et Piper longum) que Dioscórides conocía ya (capítulo 189) con el nombre indio πέπερι (del sanscrito pippali), que Edrisi describe (Geogr. Nub., 1619, pág. 61) con notable exactitud, y que por su largo transporte á través del Asia se encarecía mucho en los mercados de Italia.
Como las producciones vegetales análogas y que se reemplazan mutuamente en el comercio toman siempre el mismo nombre, el de malagueta, tan célebre en el siglo XV, y que nuestros farmacéuticos han transformado en meleguetta, maniguette y cardamonum piperatum, paréceme que se deriva de la palabra india pimiento, tal y como se usa en la lengua de Sumatra. Encuentro en la Cosmografía de Sebastian Münster (edición de 1550, pág. 1.093): «lingua patria Sumatrenses piper, molaga dicunt.» El sabio autor de la Materia médica of Hindoostan, M. Ainslie, da también (edición de Madrás, 1813, pág. 34) al Piper nigrum en tamul la denominación de mellaghoo. En sanscrito, mallaja y maricha son sinónimos de pippali; la primera palabra designa, según Wilson, más especialmente el Piper nigrum, la segunda el Piper longum. Creo que el nombre de Molucas (las Malucos) se deriva de Molaga ó Mallaja, nombre de la pimienta.
El gran mérito «de haber llegado hasta las regiones de África donde se cría la planta de la malagueta», ha sido negado á Behaim y á Diego Cam y atribuído á Alfonso de Aveiro (Sprengel, Gesch. der geogr. Entd., págs. 376, 386). Pero Aveiro llegó al reino de Benin en 1486, dos años después de la expedición de Cam (Barros, dec. I, lib. 3, cap. 3, pág. 178, edición de Lisboa, 1778); Navarrete, t. I, páginas XXXIX y XL. Examinando las notas que Martín Behaim añadió á su globo al lado de las tierras cuyas costas delineó, encuentro que distingue los granos del paraíso, la verdadera pimienta y la canela. «La primera de estas especias (Paradieskörner) se cría en el reino de Gambia; la segunda en el Furfur, á 1.200 leguas de distancia de Portugal; la tercera á 2.300 leguas, desde donde regresamos para volver al lado de nuestro Rey, después de diez y nueve meses de ausencia.» Por tanto, en 1485 da Behaim en el mismo globo preciosas nociones acerca del transporte de las especias de Java y de Ceylan (Seilan) á Venecia y á Francfort, nociones debidas en parte á maese (mister) Bartoloméi, florentino, que refirió en Venecia al papa Eugenio IV lo que durante veinticuatro años (hasta 1424) había visto en Oriente (Murr., Dipl. Gesch., páginas 25 y 36). Véase, pues, de nuevo á este papa Eugenio IV, que Toscanelli cita en su primera carta á Colón y que llegó al Pontificado en 1431, en relaciones con los viajeros de Asia Finalmente, recuerdo también que Cristóbal Colón llama á toda la costa de Guinea Costa de Maneguetta (costa del grano del paraíso), cerca de la cual vió «algunas sirenas, aunque no eran tan semejantes á las mujeres como las pintan» (Vida del Alm., cap. IV). Hoy se da este nombre especialmente á la costa situada en dirección del NO. al SE., entre el cabo Mesurado y el cabo Palma, de 6° 26′ á 4° 3′ de latitud boreal.
[135] Diss. de vero Novi Orbis inventore. Francfort, 1714.
[136] Trans. of the Amer. Phil. soc. held at Philadelphia, t. II (1786), pág. 120. La Noticia histórica, de Doppelmayr, sobre los matemáticos y los artistas de Nuremberg, contiene preciosos detalles acerca de la vida de Behaim y del primer grabado del globo conservado en la familia del cosmógrafo; mientras la Disertación de Stüven, y sobre todo la Memoria de Mr. Otto, prueban profunda ignorancia de la geografía del siglo XV.