La fecha de la muerte de Martín Behaim no carece de importancia para el examen de los conocimientos adquiridos en esta época relativamente á la configuración de la América del Sur, y sobre la posibilidad de que el cosmógrafo de Nuremberg haya podido entrever la existencia de un paso del Océano Atlántico al mar del Sur.

Sabemos que el Rey Católico, desde su vuelta de Nápoles, en 1506 ocupóse de una gran expedición destinada á las Indias Orientales y al descubrimiento de un estrecho en el continente americano, y que sobre este asunto fué consultado Vespucci (Navarrete, t. II, Cód. dipl., núm. 160, pág. 317; t. III, páginas 47 y 294). Dos años después (1508) se verificó la expedición de Solís y de Yáñez Pinzón, en la cual estos intrépidos marinos llegaron hasta cerca del grado 40 de latitud meridional, sin reconocer, no obstante, la desembocadura del Río de la Plata.

Se ve, pues, que el principio del siglo XVI, es decir, en la vejez de Behaim, era una época extraordinariamente fértil en proyectos de grandes descubrimientos. Me he ocupado recientemente en determinar la fecha de la muerte de nuestro cosmógrafo, y los datos que á ruego mío ha tomado una persona digna de la mayor confianza en casa del barón Segismundo Federico Carlos de Behaim, jefe actual de la familia y propietario del globo de 1492, no son favorables al cálculo de M. de Murr. Este sabio estimó como prueba decisiva la carta de un primo de Martín Behaim, fechada en 30 de Enero de 1507, que manifiesta deseo de saber «lo que ha sido de la esposa, el hijo y los parientes de Martín, dónde están y qué hacen». M. de Murr cree, por tanto, errónea la fecha de 29 de Julio de 1507, indicada en un monumento funerario (Scutum trifolinum) en la iglesia de Santa Catalina de Nuremberg, y supone que el retrato del cosmógrafo existente en los archivos de la familia Behaim tiene la fecha de 1506. (Dipl. Gesch., páginas 117, 127 y 136). Como el monumento funerario fué construído en 1519 á costa de su hijo, parece extraño que se hayan equivocado en la fecha de la inscripción.

Un vandalismo muy común en la época en que vivimos ha destruído todas las inscripciones y todos los monumentos de la iglesia de Santa Catalina, transformada en 1806 en almacén de heno y de leña; pero en la parte superior del gran retrato que se conserva en la casa donde está el globo se lee: Obiit a MDVII, Lisabonæ, y no 1506 como dice M. de Murr. Además, un álbum genealógico que data de 1732, pero que contiene la descendencia de los Behaim de Schawarzbach desde 1207 contiene figuradas las armas del caballero Martín Behaim, y una noticia biográfica que termina en alemán con estas palabras: Murió el 29 de Julio de 1507.

[147] «Yo estuve en la fortaleza de San Jorge de la Mina (Vida del Alm., cap. IV). Lo terminante de la afirmación no deja lugar á duda. Según la crónica de Ruy de Pina, el fortín de Mina ó d’Elmina fué construído en 1481; por consiguiente, el viaje de Colón á la costa de Africa no pudo ser anterior á este año.»

[148] Barros, Asia, Déc. I, lib. III, cap. 2; Vida del Almirante, cap. X; Herrera, Déc. I, lib. I, cap. 7. El Obispo de Ceuta, que los historiadores de aquel tiempo llaman doctor Calcadilla, porque había nacido en Calcadilla, en Galicia, aconsejó al rey Juan II aprovecharse secretamente del proyecto de Colón que los médicos calificaron de negocio fabuloso.

[149] Amoretti, en la introducción al Trattato de Navigazione del Cav. Antonio Pigafetta. (Véase Primo Viaggio intorno al globo, 1800, pág. 208). No he encontrado en las cartas de Vespucci la conjunción de Marte y la Luna que este marino debe haber observado en 1499.

[150] Barros, Da Asia, nova ediçao, Lisboa, 1778; Déc. I, libro IV, cap. 2, pág. 282; M. de Murr (Dipl. Gesch., pág. 94), pretende, sin embargo, que ningún escritor portugués, á excepción de Manuel Téllez de Sylva, conoció el nombre de Martín Behaim. Véanse las sabias y juiciosas investigaciones de M. Lichtenstein acerca de los primeros descubrimientos portugueses en el Vaterländische Museum, 1810, B. I, páginas 376 y 387.

[151] Barrow, Voyages intho de Artic Regions, 1818, página 28. De los dos médicos portugueses que estaban con Behaim en la «Junta del Astrolabio», no se indica como de origen judío más que maese Josepe (Joseph). El otro, maese Rodrigo, ¿sería acaso el mismo personaje que aparece después, en 1517, como astrónomo á quien consultaba Magallanes? Me refiero al bachiller Ruy, ó Rodrigo Faleiro, «que decían los portugueses, era un gran cosmógrafo porque tenía un demonio familiar, pues él nada sabia»; Herrera, Década II, lib. II, cap. 19; t. I, pág. 293. Este Faleiro ó Falero enseñaba á Magallanes métodos de longitudes; pero no quiso embarcarse con él, por haber leído en los astros que el astrónomo moriría durante la expedición (Amoretti, página 28), lo que efectivamente sucedió en la persona del astrónomo y célebre piloto mayor de Sevilla, Andrés de San Martín, que le reemplazó y fué asesinado en la isla de Cebú (Ramusio, t. I, página 361 b).

[152] Navarrete, Disc. histórica sobre las Cruzadas, 1816, página 100; M. Vicent cometió el extraño error de confundir el astrolabio de Behaim con una carta marina.