[306] Unam ex insulis exiliisse in altum, partemque illius varatam aïunt pelago, montemque obruisse oppidum celebre nomine Villaregale, neque ultra vestigium apparuisse (Petr. Martyr, Opus Epist., pág. 447.) Linschoten no alcanza más que al terremoto de 1570 en las Azores (Hoff, Geschichte der Erdoberfläche, t. II, pág. 286). La relación de los movimientos en las Azores, Mauritania, Granada, Almería y las Alpujarras en 1522, es muy notable. Véase mi Rélat. historique, t. II, págs. 4 y 19.
[307] Petr. Mart., Opus Epist., 1670, pág. 310 (Carta 562 dirigida á León X el 26 de Diciembre de 1515).
[308] L.c., pág. 437 (Ep. 757). In Castellæ regnis, ubi ætatis meæ vim omnem consumpsi, ubique mihi ex nobis orbibus ab Hispanis repertis vivendi apud posteros est præbita materia, etc.
[309] Las Décadas indican la primera partida de Cristóbal Colón del puerto de Palos (una de las épocas más memorables de la historia de los descubrimientos) circiter ad calendas, Sept. 1492, en vez del 3 de Agosto.
[310] Opus Epist., núm. 130, Christophorus quidam Colonus! La celebridad ya adquirida y la larga vida del más popular de los prosistas griegos no le impidió sufrir el nescio quis Plutarchus de Aulo Gelio (Noct. Alt., XI, 16).
[311] Las citas de Tucídides, de Platón, Estacio, Hygin, Juvenco y Fortunato, pertenecen á D. Fernando Colón, hijo del Almirante, como se advierte con toda claridad en la discusión sobre la Atlántida y las islas Hespérides, que Cristóbal Colón creyó formaban parte de la India á causa de un pasaje mal interpretado de Solino (Vida del Alm., c. 9). La erudición clásica de D. Fernando Colón, ó más bien, su afición á recoger libros, demuéstralo la biblioteca que logró formar, biblioteca que Bossi atribuye erróneamente á Cristóbal Colón y que todavía se conserva en Sevilla.
[312] Colón le cita en el Libro de las Profecías, folio 13.
[313] Cristóbal Colón le nombra en su carta á los Monarcas, fechada en la isla de Haïti en 1498: San Isidro, y Beda, y Strabo, y el Maestro de la Historia escolástica, y San Ambrosio, y Scoto y todos las santos teólogos conciertan que el Paraíso terrenal es en el Oriente.....» (Es la disertación en que el Almirante procura probar que el Orinoco ó el Guarapiche son los ríos del Paraíso). Colón llama algunas veces Extrabón al célebre geógrafo de Amasia.
[314] La viva imaginación del Almirante le hace ver lo que su memoria le recuerda de una lectura variada y asidua. «La gente de que escribe Papa Pío, según el sitio y señas, se ha hallado; mas no los caballos, pretales y frenos de oro; ni es maravilla, porque allí las tierras de la costa de la mar no requieren, salvo pescadores, ni yo me detuve, porque andaba aprisa.» Carta de Colón á los Monarcas españoles, escrita en Jamaica el 7 de Julio de 1503 (Navarrete, t. I, págs. 299 y 307.) El señor Bossi cree que el Almirante alude, no á la Descripción de Asia, de la que se publicó una segunda edición en París en 1534, sino á la Cosmographia seu Hist. rerum ubique gestarum locorumque descriptio del papa Pío II.