E. Afecciones de los sistemas cutáneo y linfático.Aunque el carbon altera la piel de diversos modos, domina siempre el carácter pasivo y asténico, la estancacion en los capilares, el prurito, la sensacion quemante, como se observa en la alopecia que cura ó detiene cuando procede de congestiones, de irritaciones repetidas del cuero cabelludo, como el eritema, la erisipela. Lo mismo sucede en las erupciones psóricas ó escamosas, en el eczema, en las erupciones vesiculosas de la urticaria y de la miliar crónica, que se reproducen con ardor y prurito; en todos estos casos, si no es el medicamento curativo, es por lo menos muy importante en el tratamiento, que exige tambien el mercurio, el arsénico, la sal marina; y para la miliar, la clemátida, la zarzaparrilla y la stafisagria.

El carbon vegetal, y mejor aun el animal, está indicado en el acné rosáceo y granular de la cara, particularmente de la nariz, y una especie de acné con ardor quemante. Estas afecciones, cuando son propias de arsénico, presentan un aspecto menos venoso; las del ácido azótico tienen menos granos; las del fósforo se limitan á las mejillas.....

El carbon, despues del azufre, es el mas eficaz en ciertas erupciones psóricas, en sarnas inveteradas ó degeneradas, cuyas vesículas aparecen en todos los miembros, se suceden y se reproducen aquí y acullá, cambiando de aspecto, pero persistiendo en ser pruritosas.

Las úlceras dolorosas, que sangran fácilmente, con sensacion de quemadura, en personas debilitadas, apáticas, se combaten bien con el carbon; tambien es útil en las lesiones cutáneas y mucosas, como las aftas y úlceras, cuya atonía da lugar á una hinchazon pútrida, próxima á la gangrena. La quina y el ácido clorhídrico están muchas veces indicados en estos casos. Si el carbon es eficaz en estas afecciones, no es como desinfectante, aun cuando se espolvoree la superficie, sino por su accion dinámica, administrándole al efecto á diversos grados de atenuacion y division, hasta en las placas gangrenosas ocasionadas por el decúbito prolongado en las fiebres graves. La quina, el arsénico y el sílice, segun los casos, están indicados cuando se ha alterado el hueso subyacente, dados siempre al interior; su aplicacion tópica, como la del carbon, no es esencial al tratamiento.

El carbon reemplaza al azufre en la medicacion y cura de las úlceras varicosas, y al arsénico en las fagedénicas y de mal carácter situadas en las piernas, y ordinariamente con caquexia serosa.

Los abscesos tuberculosos, hemorroidales ó profundos en la márgen del ano, y en las fisuras de esta region, se combaten bien con el carbon animal cuando el calomelano ha sido ineficaz ó no está indicado; no es menos útil el cyclamen y aun preferible á causticum, si en lugar de disiparse la induracion, tiende á formar senos y trazar un trayecto fistuloso; la nuez vómica, en fin, y otros varios medicamentos forman á veces el tratamiento de estos abscesos ó de algunos de sus accidentes.

El doctor Gaspari ha sido el primero en preconizar el carbon animal en el bubon indurado. Este mismo medicamento ha evitado muchas veces la supuracion y su abertura, ó el orígen purulento de los bordes endurecidos, en circunstancias en que el mercurio habia concluido su indicacion ó se le habia dado con esceso. El clematis tiene propiedades análogas que puede ser conveniente utilizar. Ya se ha empleado el carbon, especialmente el animal, en el infarto de las glándulas mamarias, en toda induracion glandular, aun la reputada por escirrosa; como paliativo en el cáncer uterino para calmar los grandes dolores, ya antes, ya despues de otros medicamentos, tales como, la clemátida, el oro, la thuya.

Dósis.—Las afecciones que corresponden al carbon exigen dósis tanto mas fuertes, si bien estremadamente divididas, cuanto mayor es la inercia. La segunda atenuacion por fracciones de un decígramo cada media hora, es preferible en la adinamia y el período ciánico del cólera. En los casos de postracion profunda, se puede depositar la dósis sobre la lengua. El tratamiento de las afecciones combatidas por el carbon, requieren el uso de todas las atenuaciones hasta la trigésima, que es la que mejor se adapta á los casos mas especiales de caquexia ó de lesiones de la sensibilidad y de la circulacion. La dósis es siempre de una ó varias gotas ó de algunos glóbulos en agua para uno ó mas dias.

CAUSTICUM.

§ I.—Historia.