§ II.—Efectos fisiológicos.
La piel y las membranas mucosas son el sitio preferido de la accion de la dulcamara. La relacion de estas dos vastas superficies, cutánea y mucosa, es muy evidente en los efectos de este medicamento; y esto solo bastaria para demostrar su eficacia en una multitud de afecciones cutáneas y mucosas, si su accion, por otra parte, no fuera bien ostensible en el sistema sanguíneo, al cual altera por un efecto reactivo, por un movimiento fluxionario, que parte de la piel, que es siempre en este caso la pars mandans de la alteracion circulatoria y de otros desórdenes internos.
El carácter principal de sus efectos piréticos es el de empezar por una impresion de frio en la piel, un calofrío prolongado, un enfriamiento que altera las funciones cutáneas; sobreviene despues un calor seco que llega hasta la acritud, que produce picazon, rubicundez, fluxion con eretismo; sudor abundante y general que conduce á una relajacion ó flojedad completa.
Tal es la influencia de la dulcamara sobre el corazon. La que ejerce en las mucosas bronquiales, intestinales.... es de la misma naturaleza: frio en la piel, enfriamiento de esta superficie, despues bronquitis, diarrea, catarro vesical. Su influencia en el sistema nervioso sigue la misma marcha y tiene el mismo carácter, pues por la accion que ejerce en la piel se propaga á los nervios de la cara y de otros puntos, y desarrolla neuralgias, accidentes reumáticos, inflamaciones artríticas, segun las disposiciones de la persona y la diátesis de que adolezca. En general, la fluxion que se concentra en una parte dada del sistema cutáneo, desarrolla en ella una tumefaccion flegmásica que se resuelve siempre por diaforesis, salivacion...., y la que se fija en el sistema linfático y sus gánglios, produce adenitis é infartos; así como la fluxion mucosa de los bronquios y de los intestinos determina una bronquitis, una colitis con hipersecrecion.
Segun lo espuesto, la dulcamara es un escelente medio para combatir la afeccion herpética que por repercusion se fije en las mucosas. La esperiencia ha probado y la práctica de médicos antiguos ha autorizado hasta cierto punto esta interpretacion de la accion de la dulcamara, porque se adapta muy bien á estas metástasis, con tal que sean recientes, ó que la repercusion de la afeccion dartrosa á un punto de la membrana mucosa, siquiera no tenga el mismo carácter, conserve, no obstante, relaciones con la piel, por pruritos, rubicundeces y granos que aparezcan de cuando en cuando, y que desenvuelva fenómenos de irritacion y de fluxion en la mucosa donde se fija.
De esto se deduce: 1.º que este medicamento será mas útil en las personas jóvenes de piel fina, mas permeable, cuya constitucion es linfática y predispuesta á acatarrarse; 2.º que desarrolla mas francamente su accion en los tiempos frios y húmedos, en los que la temperatura y el estado hidrométrico facilitan la reaccion de la piel sobre las mucosas; 3.º que estos fenómenos, en fin, se agravan por la tarde, con el reposo y el calor de la cama, en lo relativo sobre todo, á la fiebre y síntomas flegmásicos y congestivos, y que se alivian por el movimiento.
En las circunstancias de cronicidad ó en los casos agudos cuya etiologia se ignora, las indicaciones de la dulcamara no resultan de la relacion apreciable entre la superficie esterna é interna, sino de la constitucion del enfermo, de sus antecedentes, del carácter de las afecciones mucosas que padece habitualmente, de su estado herpético en la estacion de otoño mas comunmente.
La dulcamara, por último, corresponde aun á cierto número de síntomas bastante constantes y característicos, tales como: piel fria, caliente y aun ardorosa despues, que se pone árida y seca, ó se cubre de sudor, con un orgasmo á veces mas ó menos general; prurito, rubicundez, erupciones herpéticas, salivacion, ronquera, bronquitis, opresion, tos convulsiva, hemoptisis, náuseas, vómitos, dolores cólicos, diarrea, retencion de orina; orinas abundantes, involuntarias, escasas, difíciles de evacuar, turbias; escozor y sequedad en la garganta, otalgia, vértigos, oscurecimiento de la vista, fluxion en el ojo, en la mejilla; hipersecrecion de las mucosas, infarto de las glándulas, pesadez de cabeza, congestion en la misma, delirio, epistaxis, dolores con sensacion de frio por el cuerpo, convulsiones en los labios, en los párpados; cardialgia, enteralgia, laxitud, ardor quemante aquí y allí, temblores, debilidad paralítica; parálisis de la lengua, de la cara; sudores frios.
§ III.—Efectos terapéuticos.
Enumerarémos las aplicaciones prácticas evitando ámplios detalles, pero sin que esta concision disminuya en nada su utilidad práctica. Las fiebres propias de la dulcamara son catarrales y reumáticas, es decir, producidas por un enfriamiento. Estas fiebres son las únicas que corresponden á este medicamento, tanto en sus períodos inicial y de agudeza, como en los de descenso y cronicidad. La supresion del sudor por enfriamiento es su carácter distintivo; en la manzanilla es producida por escitacion nerviosa y por emocion moral; en la pulsatila, por la aparicion de otro flujo, por metástasis; en la quina, por congestion cerebral ó por debilidad profunda, etc..... La dulcamara corrige el desórden patológico, reproduciendo el sudor, restableciendo las funciones de la piel. La indicacion de la dulcamara es la misma, ya que el sudor está completamente suprimido, ó ya que solo esté disminuido, alterado y de mal olor, ó que la accion del aire frio y húmedo haya agravado ó determinado una fiebre eruptiva, la urticaria misma, con ó sin fiebre, y síntomas mucosos ó catarrales.