Los dolores del ambar gris, que son completamente neurálgicos, no presentan fenómeno alguno congestivo. Dependen de un estado neuropático anterior, ó simplemente de una sobreescitacion actual del sistema nervioso; á los vértigos acompañan sensacion de debilidad en el cerebro, aniquilamiento, incomodidad precordial, calor en el estómago ó calosfrío interior; la cabeza está como sujeta y apretada; se esperimenta á veces afluencia de sangre y la cara está pálida; los dolores son tirantes ó semejantes á los que produciria una saeta. En el intérvalo de los dolores, así como por efecto de una debilidad consecutiva, hay la sensacion como si los cabellos se desprendiesen de la cabeza; la memoria se debilita, la inteligencia es lenta, y la astenia general es casi continua.
Los fenómenos nerviosos y neurálgicos que se observan en los miembros y las estremidades, son mucho mas asténicos que los otros. Consisten en movimientos convulsivos, en calambres, rigideces, pesadez, y mas especialmente, en adormecimientos y ataques bruscos de parálisis sin persistencia. La sensacion de tirantez domina en los dolores superficiales; los de las articulaciones simulan la artritis, y los internos son presivos y contractivos. Estos caractéres dicen bastante para apreciar en qué afecciones reumáticas, artríticas, epileptiformes y paralíticas se ha podido emplear el ambar gris, y el partido que se haya podido sacar en casos de este género.
Los síntomas concernientes á los órganos de los sentidos, espresan el mismo eretismo, confundido primero con el orgasmo, pero tendiendo siempre á la debilidad, á la astenia. Los ojos, la nariz y los oidos no presentan nada de especial; conveniente es consignar que mas bien hay ardor, sequedad y exhalacion sanguínea, que coriza. A pesar del calor ácre y de la sequedad, de la sensacion de arañamiento en la boca y garganta, á pesar de las vesículas y ampollas que se observan, no hay sed. Tampoco existe salivacion, ni el menor aflujo de saliva, lo cual está en armonía con el estado de tension y de eretismo que se observa en los enfermos curados por el ambar, ni del mismo modo se presenta tumefaccion sensible en las amígdalas y garganta, á pesar de algunos síntomas de angina.
Los síntomas del estómago, tales como flatos, eructaciones ruidosas, amargor, inflacion del estómago, provocados por los esfuerzos de espectoracion; las náuseas, regurgitaciones, digestion penosa, movimientos congestivos en la cabeza durante la digestion, con necesidad de acostarse por una sensacion de debilidad en el epigastrio, se manifiestan por la mañana y por la tarde. Se nota tambien pirosis, espasmos del estómago, tirones que se propagan hasta la cara, y presiones en los hipocondrios. El vientre está abultado, hay borborigmos y espulsion de gases que ocasionan con frecuencia dolores y otras sensaciones penosas. Los dolores cólicos y las deposiciones diarréicas no son mas características que el estreñimiento; el tenesmo y el cólico gaseoso lo son más, así como tambien el prurito en el ano, el flujo de sangre despues de las deposiciones y otros síntomas de hemorróides.
Indicarémos para los órganos génito-urinarios, el aumento de las orinas, su sedimento oscuro, su mezcla con la sangre, y el ardor en todo el canal al orinar, y además, leucorrea espesa, por lo comun nocturna, irritacion vaginal, punzadas y reglas anticipadas; y en el hombre, prurito violento, ereccion y prurito voluptuoso sin escitacion de las partes esternas.
El estado de la laringe y del pecho merece mas atencion, y es el orígen de indicaciones preciosas en las personas nerviosas y de constitucion delicada, con voz ronca, tos por la noche generalmente; la tos se presenta algunas veces por accesos de una violencia estraordinaria; su carácter es espasmódico, sostenido ó escitado por una sensacion de ardor, de cosquilleo en la laringe que se hace insoportable y se propaga hasta el estómago; la tos simula á veces á la coqueluche con sensacion de escoriacion en un punto limitado de la laringe, silbido y aflujo de saliva á la boca. Hay dolores agudos que atraviesan el pecho y dorso, espectoracion fácil y sucia, dolores y quebrantamiento, opresion espasmódica que se disipa comiendo, palpitaciones con palidez de la cara, sensacion de constriccion del pecho, ansiedad precordial y bocanadas de calor.
§ III.—Efectos terapéuticos.
Segun el cuadro precedente se puede determinar fácilmente los casos de espasmos epileptiformes ó efémeros, las neuralgias, las palpitaciones, los accesos de opresion, las toses convulsivas, sobre todo nocturnas, las hemorragias y las hemorróides, las dispepsias, la ictericia y las gastropatías que el ambar gris debe curar. Es un medio muy útil contra el eretismo febril y el estado nervioso de los tísicos, de las personas delicadas con piel seca y que la tos fatiga particularmente.
Dósis.—En semejantes casos el jarabe de ambar gris ó su tintura, tomada por gotas en un terron de azúcar, hasta la cantidad de diez á quince gotas en veinticuatro horas, son dósis convenientes. En la mayor parte de los otros casos, en aquellos especialmente en que predomina el elemento nervioso, conviene atenerse á una de las primeras atenuaciones, por ejemplo, una gota de la tercera dilucion en agua. El jarabe de ambar gris se prepara magistralmente, segun la necesidad, en la proporcion de dos á diez gotas de la tintura por onza de jarabe de azúcar.