Todas las causas de astenia que obran lentamente y que á la par que debilitan rechazan al interior la actividad de la piel, como los enfriamientos y la humedad, tienden á producir modificaciones análogas á las del arsénico, y afectan el sistema nervioso ganglionar. Son tambien propias de la esfera de accion de arsénico las causas que, aunque con lentitud, aceleran el movimiento de descomposicion, que fatigan las vísceras, ya por irritaciones nerviosas y sanguíneas, ya por una alimentacion muy animalizada, así como las que aumentan la actividad venosa, principalmente en el vientre.
En el estado crónico desarrollado por este medicamento, se observan grupos de síntomas especiales que sobresalen del cuadro de nuestras apreciaciones. Este estado está caracterizado, en general, por una tension y por un eretismo que conduce á la inercia de la fibra y á los flujos colicuativos, al marasmo, á la postracion paralítica. El arsénico corresponde por la multitud de sus síntomas á muchas enfermedades, en las que es un auxiliar útil, y en ocasiones es el único é indispensable medio de curacion.
A. Afecciones del corazon y de los vasos capilares.—Las relaciones especiales del arsénico con el corazon le hacen muy eficaz en la mayor parte de las lesiones de este órgano. La spigelia es mas análoga al arsénico por sus efectos en este órgano, que el acónito y el azoato de potasa, porque la primera tiene, como el medicamento que estudiamos, una accion mas profunda y mas crónica sobre el centro de la circulacion. Los dos se adaptan mejor á las pericarditis, á las endocarditis, á las lesiones crónicas seguidas de carditis agudas, de reumatismo ó de artritis. La brionia, y á veces el cólchico, tienen una indicacion evidente en las afecciones francamente reumáticas y gotosas del corazon, cuando hay eretismo febril, neuralgia, punzadas violentas con síntomas graves como el desfallecimiento.
La spigelia, y mas aun el arsénico, corresponden á las palpitaciones de corazon tumultuosas y como en tropel, movimientos ondulatorios, ruido como de una cascada, pulsacion de las carótidas, grande dificultad de respirar al cambiar de posicion, espasmo del pecho, ansiedad.... Los dolores quemantes no indican en este caso mas que arsénico; pero aun hay otras particularidades, como la existencia habitual de dolores sordos en el corazon, lancinaciones de vez en cuando, especialmente por la impresion del frio en la region precordial, y un pulso mas frecuente por la mañana que por la tarde. Este estado del pulso es tambien el de las lesiones orgánicas del corazon; el sueño parece activarlas, como si concentrase en el centro de la circulacion las fuerzas vitales distraidas de los órganos que reposan.
Los toxicólogos han apreciado muy bien las relaciones del arsénico con el corazon al indicar entre las principales lesiones que produce las manchas de un rojo violado y el reblandecimiento de su membrana interna. Se podria tambien darle análogas lesiones en los capilares, en los que su accion es bien manifiesta por la estancacion de sangre, la cianosis, las manchas grisáceas, las digitaciones, la detencion de la circulacion, las tumefacciones gangrenosas, la gangrena. El hecho es, que el arsénico se ha manifestado como un poderoso medicamento en una multitud de casos acompañados de estos síntomas.
B. Afecciones del sistema nervioso. Manías. Parálisis. Espasmos. Neuralgias.—Es notable que, aun cuando no parece que el arsénico tenga influencia sobre las facultades intelectuales, provoque una monomanía angustiosa, una tendencia al suicidio por preocupaciones inquietas y llenas de angustia, el suicidio lipemaníaco: estos fenómenos están acompañados de ansiedad precordial, de palpitaciones, de sensacion de constriccion en el corazon, de un estado venoso, de estancacion venosa, en fin, en las vísceras, que se propaga al encéfalo. El arsénico en esto es muy semejante al oro, al mercurio y al carbon vegetal, cuya accion sobre el sistema venoso y los capilares se relaciona igualmente con la de arsénico sobre el moral.
La parálisis que depende de arsénico afecta con particularidad los miembros inferiores; es precedida de temblores, de dolores, de contracturas, de convulsiones. La ciencia no puede aun marcar con exactitud la diferencia de la parálisis arsenical de la de otros metales, como el estaño, bismuto, antimonio, zinc, plomo y mercurio.
La parálisis de arsénico depende de la afeccion de la parte inferior de la médula espinal, mientras que la producida por el mercurio se estiende á toda ella. En la de antimonio parece que solo se afecta la parte superior, y en el plomo la parte media, dependiendo de esto los síntomas particulares de estas diversas parálisis.
La parálisis arsenical afecta tambien las partes superiores de la médula, en las que pueden presentarse dolores, adormecimiento, hormigueo, contracciones espasmódicas, efectos directos del arsénico, lo mismo que los calambres, los edemas, palidez, diminucion de calor, marasmo sin atrofia. En medio de estos desórdenes, la vejiga y el recto funcionan bien.
Hungría, que es el punto en el que mas particularmente se observa la parálisis arsenical, es tambien donde se ve establecida la singular costumbre de tomar el arsénico á grandes dósis como escitante, y con el intento de conservar la frescura del aspecto y la gordura. No nos detenemos mas sobre esto, porque no es la ocasion ni la oportunidad de hablar de otro modo de este uso del arsénico.