Las congestiones pasivas son tambien las causas de esas opresiones constrictivas con palpitaciones, angustias y sensacion de una bola ó de un vapor que ascienden á la garganta ó al cerebro, que se manifiestan con preferencia por la noche, y que el oro disipa igualmente. Lo mismo decimos de las hepatitis ó de la ictericia con dolor en el hígado, de ciertas afecciones del corazon relacionadas con las hemorróides, y aun de estas mismas con la hipocondría.

Una de las propiedades mas especiales del oro es la de dirigirse á la atonía de las membranas musculares. Es á estas membranas y á su contractilidad, lo que la quina á los tejidos en general y á su vitalidad; tonifica, escita la accion de la fibra. Esta accion del oro se estiende á las túnicas de los vasos y á todos los órganos huecos, por lo cual es un medicamento precioso y muchas veces superior á la sal marina, á la sepia y á la nuez vómica en el estreñimiento por atonía del intestino grueso, en ciertas relajaciones de los órganos genitales de la mujer, en el descenso de la matriz, en la hernia intestinal, en las gastro-atonías y las gastralgias rebeldes.

Se ha citado un gran número de casos de escrófulas de distintas formas curadas ó aliviadas por el oro[32], del mismo modo que algunas inflamaciones é induraciones de gánglios linfáticos, infartos del hígado, de las glándulas mamarias y de los testículos, hasta escirros y úlceras de mal carácter; la cáries misma de los huesos de la cara, de la nariz, del oido, de la faringe, exóstoses de la cabeza y de la tibia, periostitis con supuracion y fístula, la ozena sifilítica, ciertas inflamaciones erisipelatosas con tumefaccion roja-oscura de la piel de la nariz, oftalmía escrofulosa y algunas infiltraciones serosas.

En general, los infartos linfáticos del oro tienen una sensibilidad exagerada; pero la mayor parte de estas afecciones rara vez las cura el oro solo, aun cuando esté indicado por el estado general y la mayor parte de los síntomas especiales; forma parte de un tratamiento en el que entran medicamentos capaces de cubrir sucesivamente indicaciones múltiples.

La semejanza que presentan entre sí las diátesis escrofulosa y sifilítica, como se observa entre ciertas formas de la escrófula y algunos fenómenos remotos de la sífilis, conduce naturalmente á tratarlas por este medicamento[33]. La sífilis antigua degenerada, y ciertos accidentes ocasionados por el abuso del mercurio y del iodo, se combaten tambien con el oro cuando hay periostitis, dolores osteócopos, neuralgias congestivas, éstasis sanguíneos, lesiones de la faringe y de las fosas nasales. El oro, ayudado con el sulfuro de cal, es el mejor medicamento en la mayor parte de las afecciones mercuriales, así como tiene muy poca influencia en las enfermedades de la piel, escepto algunas sifílides con manchas rojizas y escoriaciones ó grietas.

El café y el alcanfor son los mejores antídotos de los efectos dinámicos del oro; sus congestiones pasivas esternas ceden con la stafisagria y el mercurio. Como antimercurial y antisifilítico, son sus análogos el sulfuro de cal, el iodo, la clematis. Por otra parte, el fósforo, el mercurio, el ácido azótico, la sepia, la nuez vómica.... son análogos del oro en el estado diatésico; los dolores, los abatimientos, las debilidades musculares, se alivian ó cesan con el movimiento, con la accion del aire y la influencia de la luz que parecen combatir la atonía de la fibra.

AURUM MURIATICUM (Hidroclorato y deutocloruro de oro).

Esta sal de oro, cuya accion sobre la vida vegetativa y los tejidos es mas profunda y mas enérgica que la del oro metálico, no produce una astenia y una diminucion de la tonicidad de la fibra tan ostensibles como el último. La belladona y el sulfuro rojo de mercurio son los antídotos mas frecuentes; el frio y el calor agravan igualmente sus padecimientos, mientras que el movimiento pasivo del carruaje y la distraccion les alivian.

Tiene esta sal casi las mismas propiedades que el oro metálico, y ataca con mas eficacia á la gota, los granos de mal carácter en los labios, los chancros y las úlceras corrosivas, las lesiones de tejidos, muchos accidentes tenaces de la sífilis ó del abuso del mercurio. Se adapta mejor, en fin, á los efectos producidos por los pesares.

AURUM SULFURICUM (Sulfuro de oro).